Se complica política israelí

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Jerusalén, Isr.-
Cuando faltan menos de dos meses para las elecciones nacionales en Israel, el ambiente parece tornarse cada vez más confuso, surgiendo en la arena política nuevos factores que impactan y cuyo resultado aún está por verse.

La noticia más reciente en materia de asuntos domésticos fue el regreso a la arena política de la ex canciller y ex jefa de Kadima, Tzipi Livni, quien abandonó el partido opositor cuando fue derrotada en las internas por su actual jefe Shaul Mofaz.

Livni había sido ministra de Exteriores en el gobierno de Ehud Olmert, que tuvo que dejar sus funciones por sospechas de corrupción.

Tal como se estimaba, el anuncio del regreso de Livni causó movimientos importantes en el mapa político israelí , informando algunos sondeos que el nuevo partido que formó, “El Movimiento”, recibirá no menos de 10 escaños en el nuevo Parlamento.

El problema es que inclusive mucha gente que consideraba clave que Livni vuelva al escenario central, por su imagen centrista y su declarado compromiso con un Israel liberal que logre la paz con los palestinos, tema que la multiplicidad de elementos en la parte de centro y centro izquierda, cree una división que resulta perniciosa, cuando lo que se necesitaría sería una clara unidad que permita ser alternativa al primer ministro Benjamin Netanyahu.

Este campo recibió esta semana otro golpe, al anunciar el ministro de Defensa, Ehud Barak, que se retira de la vida política y por ende deja sus funciones cuando se forme el nuevo gobierno, en unos tres meses.

Si bien siempre está abierta la puerta a la posibilidad que sea nombrado nuevamente para el cargo como ministro profesional, en caso que realmente se mantenga firme en su postura y deje la política para “escribir, leer y estar más con mi familia”, como dijo, estaría faltando en el bloque de centro una figura clave.

“Don seguridad”
Barak, visto por muchos israelíes como “don seguridad”, fue tildado a veces de “mellizos siamés” de Netanyahu, con quien ha trabajado generalmente de modo muy estrecho.

Pero su visión del horizonte político es firme y deja en claro que paralelamente a la lucha por la seguridad, es imperioso llegar a una solución negociada con los palestinos.

Esto , que también ha sido el objetivo declarado del premier Netanyahu —que llamó repetidamente a los palestinos a volver a negociar “sin condiciones previas”— podría complicarse para el jefe de gobierno en el nuevo período, debido a la dirección de derecha que ha tomado su partido, de acuerdo a la lista formada en las elecciones internas de esta semana.

Los elementos más moderados y considerados equilibrados de su partido, han quedado fuera, y todos los primeros lugares los ocupan políticos considerados muy conservadores.

Analistas israelíes estiman que ello, sin embargo, podría justamente ayudar al bloque opositor, ya que gente que pensaba votar por Netanyahu , por ejemplo, por su desempeño en temas de seguridad, podría cambiar de planes al ver el plantel de derecha con el que tendrá que trabajar a partir de las próximas elecciones del 22 de enero.

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