Washington, E.U.-
A menos de dos semanas para las elecciones presidenciales en Estados Unidos, las explosivas declaraciones del candidato republicano a senador por el estado de Indiana, Richard Murdoch, asegurando que cuando una mujer es violada y resulta embarazada “es un designio de Dios”, han obligado al candidato de ese partido a la presidencia, Mitt Romney, a poner distancia para que no se afecten sus planes de llegar a la Casa Blanca.
“Romney disiente de las declaraciones del señor Murdoch y no reflejan sus opiniones”, enfatizó la campaña del republicano, quien busca evitar la pérdida de votos entre el electorado femenino, considerado el nuevo “Santo Grial” de la actual campaña por la presidencia.
En las elecciones de 2008, 70.4 millones de mujeres emitieron su voto, comparado con 60.7 millones de hombres. Ello allanó la victoria de Barack Obama, con un margen de 56% contra 43% del entonces candidato republicano, John McCain.
Y mientras Romney se esforzaba este miércoles por controlar daños, las críticas le llovieron desde el bando demócrata. Los dichos de Murdoch, consideró Gabriela Domenzain, de la campaña de Obama, “destacan cuán lejos están dispuestos a llegar los republicanos, incluyendo Romney, para limitar las opciones de cuidado de salud de las mujeres. Si Romney no puede hacer frente a estas voces extremas ahora, sabemos que no podrá hacerlo si es electo”.
Apenas el 15 de octubre, un encuesta realizada por el diario USA Today reveló que Romney acortó su distancia frente a Obama entre el electorado femenino.
A decir del analista Nate Silver, si no fuera por el voto de las mujeres “Obama podría sufrir una derrota tan espectacular como la que sufrió Jimmy Carter a manos de Ronald Reagan en 1980”. Según las más recientes encuestas, Obama mantiene una ventaja de hasta 9 puntos frente a Romney, confirmando que las mujeres son una de las más leales bases electorales del demócrata.
Desde 1964, las mujeres han votado en una mayor proporción que los hombres, según cifras de la Comisión Federal Electoral. En términos absolutos, por ejemplo, durante las presidenciales de 2008 las mujeres registraron un índice de participación de 66%, comparado con el 64% de los hombres.
El creciente poder femenino está en relación directa con la crisis económica. En enero de 2009, el Departamento del Trabajo reveló que por primera vez en la historia de EU la mujer había rebasado momentáneamente el 50% de su fuerza laboral.
En 2010, el censo indicó que en una de cada cuatro familias en Estados Unidos la mujer era responsable de las finanzas. Todo eso las convierte en un importante factor de decisión electoral. De ahí la intensa batalla que demócratas y republicanos libran en estos días para hacerse con su voto.
Romney, control de daños ante electorado femenino
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