Reynosa, Tamps.-
“De 70 mil a 120 mil son los migrantes desaparecidos solamente en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa”, denunció Martha Sánchez Soler, coordinadora del Movimiento del Migrante Centroamericano en México.
“Todo México es un cementerio de migrantes. Lamentablemente hace falta voluntad política, y que las autoridades tengan un poco de vergüenza y decencia”, sentenció al llegar a Reynosa la caravana de Madres de Centroamericanas “Liberando la Esperanza”.
Criticó que ante esta problemática el gobierno federal no se ha organizado un registro nacional donde se pueda consultar que extranjeros mueren en este país sin ser identificados y ni de los que están en los Servicios Médicos Forenses de México.
“Debería de existir una base de datos que se pudiera consultar públicamente que ayudara a las búsquedas e identificaciones de cadáveres”, manifestó.
Explicó que 38 madres centroamericanas recorrerán 4,600 kilómetros en 19 días pasando por 14 estados de la República Mexicana y 23 localidades donde harán escalas.
Las madres procedentes de El Salvador, Nicaragua, Guatemala, y Honduras arribaron a las 17:00 horas a la Casa del Migrante de Nuestra Señora de Guadalupe donde oficiaron una misa con la esperanza de encontrar algún rastro que los lleve a encontrar a sus hijos.
Al terminar la liturgia efectuó una caminata hacia la cruz del migrante en el río Bravo donde fue colocada una ofrenda floral en memoria de los miles de centroamericanos que han perdido la vida en su trayecto hacía Estados Unidos.
Antes de partir el clima cambió repentinamente dejándose sentir una lluvia intensa, como si la naturaleza se solidarizara con las lágrimas de cada una de las madres que tienen años de no saber nada de sus hijos.
PARTEN A MONTERREY
Los dos autobuses que trasladan a las madres de centroamericanos desaparecidos siguen su camino rumbo a Monterrey, Nuevo León.
Este viernes partieron a las 7:30 horas de la Casa del Migrante de Reynosa para llegar al Ministerio “Cristo Vive”, donde la señora Gabriela Hernández se reencontrara con su hijo después de 10 años de no saber de su paradero.

