México, D.F.-
El Grupo de Diarios América celebra 21 años de fundación con la primera entrega de los Premios de Periodismo GDA, creados para reconocer la excelencia periodística y estimular el intercambio de contenido entre las once casas de medios líderes en la región.
El jurado seleccionó a los trabajos ganadores en cuatro categorías, que serán rotadas cada año para premiar la producción periodística del GDA tomando en cuenta criterios de calidad tales como la trascendencia y originalidad de los temas, manejo de las fuentes, uso del lenguaje y calidad técnica o visual, según corresponda. Dos de las categorías de este año reconocen además el alcance que los contenidos ganadores han tenido en otros medios del grupo.
La mejor crónica local publicada en otros diarios de GDA fue para: Autor: Gazi Jalil, El Mercurio de Chile.
Nació en Punta Arenas, la ciudad más austral del mundo, y estudió Periodismo en la Universidad de Chile. Ha recibido varios reconocimientos por sus trabajos, entre ellos el “Premio Pobre el que no Cambia la Mirada” (2006) y el Premio Periodismo de Excelencia de la U. Alberto Hurtado, en la categoría crónica (2011). Ha escrito para los diarios La Tercera y El Mercurio y para las revistas Gatopardo, Wikén, Ya, Domingo en Viaje y Sábado. Sus artículos han aparecido en varias antologías de lo mejor del periodismo chileno.
Es profesor de narrativa de distintas universidades y coautor del libro “Leones”, lanzado en septiembre, que incluye las dramáticas historias de los futbolistas de la U. de Chile. Actualmente se desempeña como editor adjunto de revista Sábado de El Mercurio.
Crónica Premiada: “Franklin trepa por Chile”, en la que narra la travesía de un niño boliviano que, arrancado de los maltratos de su madrastra y buscando a su mamá, llega a Iquique por error, sobreviviendo a un fatigoso viaje de tres días y tres noches por el altiplano. Una historia de aventura y reencuentro que conmovió a Chile y Bolivia. En esta crónica, madre e hijo cuentan lo que vivieron y lo que pasó después, cuando ya nadie estaba pendiente.

