México, D.F.-
El cacao alguna vez fue tan valioso, que las culturas prehispánicas lo usaron como moneda, también lo molieron e hicieron una rica bebida: el chocolate. Desde entonces, esta golosina forma parte de nuestra cultura y hoy, en la ciudad de México, por fin contamos con un lugar donde se narra su historia de manera didáctica, pero también divertida: El Museo del Chocolate que, desde abril de este año, está abierto al público.
“Cuando finalizamos la remodelación de la casa (ubicada en Milán #45) nos dimos cuenta de que teníamos una obra de gran valor por el espacio y por su ubicación, entre otras. Un lugar que debía estar abierto al público. En una obra de remodelación interviene mucha gente, se realiza un trabajo en equipo muy rico, entre todos buscamos cuál era la vocación de este espacio.
“Queríamos que fuera un lugar que inspirara a los mexicanos, con un tema muy nuestro y que tocara a todas las generaciones. Entonces pensamos que hacía falta una plataforma que promoviera el chocolate no sólo desde un punto de vista comercial, sino también cultural y artístico”, explica Ana Rita Lascuraín, directora de Mucho (Museo del Chocolate) y arquitecta encargada de la remodelación del inmueble.
La conformación
A través de ocho salas, el visitante conoce la historia del cacao desde la época prehispánica, el ecosistema donde se produce, los países donde se ha extendido su producción y consumo, los utensilios que se usan en diferentes partes del mundo para prepararlo y servirlo.
“En cada una de las salas se exhiben obras de arte contemporáneo y piezas antiguas. Este es un proyecto al que se han sumado muchas personas de diferentes disciplinas: artistas visuales, chefs y gastrónomos, chocolateros, escuelas de gastronomía, músicos y teatreros. Todos han aportado algo”, dice Ana Rita.
Esculturas de chocolate, pinturas, timbres postales, páginas de libros, grabados y mucho más forma parte de las piezas que se exhiben. Los músicos han representado el Sarao del chocolatero, tradición que se remonta al siglo XVII, donde la gente se reunía a escuchar música y a tomar una taza de chocolate. Los teatreros han personificado el encuentro de Moctezuma, una dama española y el chocolate. En el recinto hay muchas cosas más que podrán sorprender al visitante.
“Nos interesa ser un espacio que inspire a las personas sobre el tema del chocolate y que desde su disciplina hagan algún aporte. No queremos competir con nadie, ni con los productores, tampoco con los chocolateros y menos con las escuelas de gastronomía. Queremos ser un espacio donde se sumen esfuerzos para reflexionar y generar nuevamente una cultura del chocolate en México. Un Museo interdisciplinario abierto a todas las propuestas artísticas y culturales”, comenta Ana Rita, para quien es muy importante difundir las posibilidades infinitas que tiene el chocolate, pues además de ser una golosina, también se utiliza para cocinar platillos salados; se puede comer con chile, flores, semillas.

