México, D.F. / Ene. 14
“Las personas que hacen poco ruido son peligrosas”, decía el escritor y poeta francés Jean de la Fontaine y qué mejor ejemplo que las Chivas del Guadalajara, quienes han demostrado que sin tantas contrataciones lucen poderosas y dan buenas batallas.
“El Rebaño” sacó la casta en el torneo Interliga para lograr su pasaporte directo a la Copa Libertadores. Ahora se muestra sólido y comprometido para encarar lo que viene.
El cuadro de Efraín Flores apostó por la discreción y cuatro fueron sus refuerzos: el delantero Carlos Ochoa, proveniente de Monterrey; el mediocampista Francisco Mendoza, de Chivas USA; el centro Sergio Amaury Ponce, ex Diablo, así como el defensa Aarón Galindo, del club alemán Eintracht Frankfurt.
Se escucharon varios nombres para reforzar al “chiverío”, entre ellos Giovani Do Santos, el regreso del “Bofo” Bautista y la contratación de Nery Castillo, pero a la vez se especulaba sensibilidad en su alineación, debido a las bajas por lesión que sufrieron Jonny Magallón y Omar Arellano. Sin embargo, dejaron en claro que es un equipo de hombres y no de nombres.
Sin duda, el conjunto tapatío reforzó su muralla con el ex jugador de la Bundesliga y su ataque con Ochoa, Mendoza y Ponce para encarar dos compromisos en agenda, la Copa Libertadores y el Clausura 2009.
Ahora las expectativas y los resultados que espera su afición son aún mayores, y como se dice que la historia cuenta mucho en los resultados en el futbol, es posible que no le alcance para los dos torneos y de manera no muy confortable para sus seguidores, pues el Rebaño Sagrado podría descuidar uno de los dos torneos o bien se quedaría como el “perro de las dos tortas”.
Definitivamente se aplaude el logro en Interliga, pero ahora la responsabilidad aumenta, pues deberán mantener el nivel que mostraron en este torneo y están obligados a escalar jornada a jornada y adaptarse a cualquier rival para demostrar que vale más “hacer poco ruido y tener muchas nueces”.

