México, D.F.-
Hace poco más de 12 años Tomás Boy debutó a Moisés Muñoz. Sucedió el 19 de septiembre de 1999 en el estadio Hidalgo. El ahora portero del América relevó a Sergio Cisneros los últimos siete minutos del partido, cuando el Morelia ya perdía 4-2 con los Tuzos.
“Íbamos perdiendo y Tomás decide meterme, hace un cambio de portero y entro prácticamente unos instantes. Toqué la pelota dos veces. A lo mejor no fue el debut soñado, pero así fue”, rememora.
Pasó un año y Moi jugó por segunda ocasión en Primera División. Esta vez participó los 90 minutos, nuevamente en el Huracán hidalguense. Y los Tuzos volvieron a ganar, ahora por 1-0, con Miguel Ángel Russo al timón.
“Después estuve mucho tiempo sin volver a jugar hasta que nuevamente se me dio la oportunidad en amistosos y en Concachampions y Libertadores. Con Tena me quedo como portero suplente y Romano [a partir del Apertura 2002] me deja de titular”.
Tras el regreso de Tomás Boy a Monarcas, curiosamente se da la salida del guardameta oriundo de Morelia, Michoacán. Moi pasó al Atlante en trueque con el argentino Federico Vilar.
“No soy rencoroso, estoy agradecido con él [Tomás], primero porque me debuta y después porque me toca salir cuando él está. Si no hubiera salido yo ahora no estaría en el América. Tengo que agradecerle que me hayan corrido de Morelia”, dice convencido.
Hoy el arquero estará de vuelta en Morelia, pero con la prenda azulcrema tatuada en el pecho. “Espero un buen recibimiento, ojalá así se dé, pero es algo que pasa a segundo término. Lo que más me importa es ganar”, comparte.
“Tengo un sentimiento de mucha alegría, porque regreso a mi casa, con mi familia, voy a estar con mis amigos a los que extraño, pero en el aspecto futbolístico quiero ganar”.
“Hobbit”, sin confianza
Christian Bermúdez está consciente de cuál es el problema por el que no logra destacar en el América: “Por ahí he platicado mucho con Miguel [Herrera], necesito agarrar más confianza, es lo único que falta”.
Enseguida explica que los reflectores le han pesado: “Aquí ven lo que haces y no haces, están viéndote, lo cual es normal, por eso acepté el reto y estoy tranquilo. No hay por qué alarmarse, a cualquiera le puede suceder”.
“Piojo” regañado
En la salida del América a Morelia, Miguel Herrera precisa que siempre no grabará a los árbitros. “Uno piensa cosas y luego actúa y hace muchas estupideces”, justifica. Después “aparecería el peine”. El presidente deportivo, Ricardo Peláez, lo regañó: “Nunca va a salir a la banca con una grabadora, de eso me voy a encargar yo”, dijo a una cadena de radio. Y enseguida le recuerda al estratega que “él debe estar en la banca, no lo quiero en la tribuna. No me sirve de nada. Ya lo padecimos en Tijuana y ahora puede volver, lo podemos sufrir otra vez”.

