Se gradúan con tesis de Paul McCartney

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MÉXICO, D.F., mayo 10 (EL UNIVERSAL).-
Paul McCartney provocó euforia entre sus seguidores que lo esperaban pacientemente afuera del hotel donde se hospedó, minutos antes de partir rumbo al Zócalo Capitalino donde se llevaría a cabo el último concierto del ex Beatle en México.
Desde las 10:00 horas en los alrededores de un famoso hotel de Reforma, se podían observar pequeños grupos de fans que se movían de un lado a otro, tratando de conseguir información de su legendario ídolo. Al final del día llegaron a contabilizarse alrededor de 200 personas.
La expectativa creció cuando a las 13:45 horas, parte del personal de seguridad del cantante británico salió en una camioneta Suburban, con rumbo desconocido. Casi una hora después arribaron al lugar cerca de 25 elemento de seguridad pública y de tránsito, mandando un claro mensaje que algo estaba a punto de pasar.
El primer sobresalto llegó a las 15:00 horas, cuando un convoy de cuatro camionetas abandonó las instalaciones del hotel, con los músicos del cantante británico en su interior, lo que hizo pensar a los fans que su ídolo no tardaría en salir. Ante la emoción comenzaron a cantar algunas melodías del cuarteto de Liverpool, a mostrar sus carteles y otros artículos alusivos a la agrupación.
Aunque la aparición de McCartney no sucedió en ese momento, un grupo de diez granaderos llegó al lugar para instalar algunas vallas y mantener despejada la zona de salida del lujoso hotel.
Cuando ya el cansancio y la aburrición se veía reflejado en el rostro de los presentes, en punto de las 17:35 horas Paul McCartney hizo su aparición en el estacionamiento, ataviado con un traje casual color negro, combinado con una camisa azul; a su lado iba su esposa Nancy Shevell.
Prodigando saludos y besos a distancia a sus seguidores, Paul se dio tiempo de firmar una guitarra que le fue llevada por alguien de seguridad y que pertenecía a un fan.
El momento de partir llegó, y como una forma de complacer a sus seguidores, el ex Beatle saco medio cuerpo en la ventana de la Suburban negra, la cual ya iba en marcha, y dijo adiós agitando su mano a la multitud que le gritaba eufórica.
Algunas mujeres lloraron de la emoción de verlo pasar y otras de frustración por no lograr una firma, saludo o mínimo unos segundo cerca de McCartney.
Una gran inspiración
El amor y admiración de los fans hacía Paul McCartney no conoce límites, ya que son capaces de pasar horas bajo el sol con tal de verlo unos segundos, hasta el realizar un trabajo de titulación acerca de su obra.
Como lo que hizo la joven Paola Hernández, egresada de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, que dedicó un año de su vida para realizar una investigación acerca del film The Beatles: “Yellow Submarine”, y con el cual obtendrá el título de Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Su sueño, lograr que Paul se la autografiara, por eso esperó todo el día afuera del hotel.
“El primer recuerdo que tengo de The Beatles es la película ‘Yellow Submarine’, recuerdo que la pasaban en Once Niños. Uno no se da cuenta de lo que significa hasta que investiga, además si no hacía algo que me gustara no lo terminaría”, dijo Paola.
También hay quienes están dispuestos a tatuarse la firma del británico, como Ernestina Monroy, que lo hubiera hecho de haber logrado acercarse al cantante. Otro ejemplo es Luis Gutiérrez, quien estuvo presente en el concierto del pasado martes, y no le importó ir y venir de Guadalajara para también estar en el Zócalo con Paul.

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