San Sebastián, España / Septiembre 22.-
El cineasta Benito Zambrano hizo que a muchos se les saltaran las lágrimas en el festival de San Sebastián con su adaptación a la gran pantalla de “La voz dormida”, la premiada novela homónima de Dulce Chacón enmarcada en los primeros años del Madrid de posguerra.
La tercera producción española que compite por la Concha de Oro se estrenaba en el certamen tras recibir el aval de los académicos, que la preseleccionaron en la terna de películas para representar a España en los Oscar.
Así, había mucha expectación, y el veredicto fue dividido: la película emocionó, pero hubo también voces que la tildaron de un tanto maniquea.
“Si tú no tomas partido, la vida no te espera y tomará partido por ti”, dijo Zambrano (Lebrija, 1965) . “Pero lo triste de esa época es que hubo mucha gente que no tenía conciencia política y murió simplemente porque le tocó estar en uno u otro lado, o por ser familiar de alguien (…). Y sí, creo que hay que comprometerse, y más aún si se quieren contar historias”, defendió.
La historia de “La voz dormida” es la de dos hermanas: Hortensia (Inma Cuesta) , embarazada y en la cárcel, y Paquita (María León), que se muda a Madrid para intentar ayudarla. La primera está casada con un guerrillero clandestino (Daniel Holguín) que se oculta en la sierra junto a su amigo, el buscado chaqueta negra (Marc Clotet) . Sobre los tres pende la pena de muerte. Cuesta y León suenan ya como firmes aspirantes a los Goya. Aunque para Zambrano “estar en San Sebastián es ya un premio”.
Estrella deseada
Con un día de retraso, la actriz francesa Catherine Deneuve se dejó ver en el festival; participó en la retrospectiva que dedica este año el certamen al director Jacques Demy.
Deneuve es una de las actrices más queridas en San Sebastián, que en 1995 le concedió un Premio Donostia en reconocimiento a su carrera.

