México, D.F. / Septiembre 12.-
Un par de días antes del 10 de septiembre, día en que Eliseo Alberto cumpliría 60 años, sus cenizas fueron esparcidas sobre el puente de Arrojo Naranjo, el pueblo cubano donde el escritor nació en 1959. El narrador dejó avanzada la novela Retrato de tres reyes, de la que Rafael Rojas contó que se trata de una historia sobre tres grandes deportistas cubanos.
En el homenaje “Lichi en alguna parte. Celebración de la vida y obra de Eliseo Alberto”, en la sala Manuel M. Ponce de Bellas Artes, amigos y familiares recordaron ayer al escritor y, en una carta enviada por “Fefe”, hermana gemela de Eliseo, recordó cómo ella y María José, la hija de “Lichi” se encargaron de esparcir las cenizas del autor de La eternidad por fin comienza un lunes.
Y es que el último deseo del narrador cubano-mexicano fallecido el 31 de julio, fue regresar a la Isla; sin embargo, tras esa ceremonia “Fefe”, conociendo a su hermano, dijo: “Seguro que Lichi está diciendo: ‘Y se lo tomaron en serio, si yo lo dije de jodedera’”, comentó a través de la carta enviada desde Cuba.
El retrato inconcluso
El ensayista Rafael Rojas leyó cuatro de las primeras de seis páginas de la novela que dejó inclusa “Lichi”, en la que tenía planeado relatar la historia de triunfo de tres consumados deportistas cubanos: el ajedrecista José Raúl Capablanca, el boxeador Eligio Sardiñas “Kid Chocolate” y el esgrimista Ramón Font.
Rojas asegura que Eliseo le mandó más de 20 páginas a mediados de mayo (un mes antes de su muerte) de Retrato de tres reyes, la novela, que dijo, tiene como centro de la historia el ajedrez como metáfora de todo deporte y de todo duelo. “El decía que los tres eran reyes o príncipes, cada capítulo de la novela iba a tener por nombre un tipo de jugada tradicional del ajedrez”.
Eliseo dejó muy pocas páginas escritas, pero Rafael Rojas dijo que para publicarla se podrían incorporar algunos textos que ya había escrito como la crónica de “Kid Chocolate”. Propuso que se podría hacer un experimento de armar esa novela imaginaria.
En el homenaje, donde María José, la hija del autor agradeció el cariño y apoyo a ella y su padre, Jorge F. Hernández señaló que “Lichi” fue un inmenso escritor que fue capaz de mostrar lo visible y lo invisible, que fue un gran guionista de cine y televisión, excelente cronista y periodista y enorme narrador.
“Quiero celebrar cada una de tus páginas, tus ensayos, donde dejabas caer una poca de lluvia, tu poesía, porque eras un poeta bajo la misma piel”, señaló Jorge F. Hernández.

