México, D.F. / Agosto 19.-
El estar recuperándose de una operación en la cadera no impidió al primer actor Héctor Bonilla formar parte del elenco de la obra “Civilización”, donde comparte créditos con Juan Carlos Vives, Mauricio Isaac y Salvador Velásquez.
Con medio siglo de carrera artística, una contrariedad de este tipo no iba a impedir que Héctor regresara al teatro.
“Es mi obra número 127; cuántas veces me habrá pasado aquello de ‘la función debe continuar’; recuerdo una particularmente dolorosa: estaba yo haciendo El diluvio que viene y en el intermedio me avisaron de la muerte de mi hermana, a quien quise muchísimo; salir a decir chistes y cantar canciones es verdaderamente difícil”, compartió Bonilla.
Entre otras cosas, el papel que le ofrecían resultó muy atractivo para él, después de haber tenido un personaje muy particular en la obra “Yo soy mi propia esposa”, un travesti sobreviviente de la Segunda Guerra Mundial.
“El viraje que significa de la Charlotte a hacer este majadero es muy apetecible. Yo considero que un actor es mejor actor mientras más géneros toque con solvencia, y mientras más diferentes sean sus personajes entre sí, eso es interpretar para mí, y pues evidentemente el contraste, que es una ley de atracción escénica, ahí está”, comentó.
En esta ocasión da vida a un empresario, que entre sus cualidades están ser corrupto y pederasta, que a toda costa quiere construir una mole de 20 pisos, en medio de una ciudad colonial.
“Podemos condolernos del estado de este hombre, cuando adivinamos lo que sufre en la soledad, y al mismo tiempo lo tenemos que despreciar, porque es un cerdo… pero es un personaje que se agradece”. La obra se presenta en el Foro Sor Juana Inés de la Cruz.

