Logra Necaxa primera victoria de la temporada; vence al América

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Aguascalientes / Febrero 12.-
Los Hidrorrayos del Necaxa lograron anoche su primer victoria en el Torneo Clausura 2011 al derrotar 1-0 a su”hermano mayor” América en el partido que da inicio a la fecha 6 jugado en el estadio Victoria.
Carlos Reinoso camina desesperado por su área técnica. Ve su reloj, voltea a reclamarle a su asistente Alex Domínguez, pero no puede resolver nada. Silbatazo final, El “Maestro” salta a la cancha, reclama a Roberto García, el árbitro central, quería más tiempo, quería rescatar lo perdido.
Pero perdió. América le dio la palmada en la espalda a su hermano el Necaxa [por cierto transmitidos por TV Azteca]. Sí, unos Hidrorrayos que tuvieron la fuerza suficiente para lograr su primer triunfo en el torneo y comenzar la hazaña hacia una posible salvación.
Un gol de Sergio Blanco a los 35 minutos de juego, el primer tanto de los Rayos en el torneo, 542 minutos después de la última anotación de la franquicia, fue suficiente.
Necaxa, con el corazón por delante evidenció las falencias del América.
Chato al ataque, sin control de la media cancha y vulnerable en defensa, las Águilas resintieron seriamente la ausencia de Pável Pardo en la media cancha y el apoyo ofensivo de Nicolás Olivera en la delantera, porque en la portería, Armando Navarrete cubrió de buena forma al lesionado Guillermo Ochoa.
De inicio parecía que América pasaría encima del rival. Consintió, le dio el balón a los Rayos, pero al momento de recuperarlo llegaba con suma facilidad a la cabaña del “Conejo” Óscar Pérez, quien fue la figura del equipo de Aguascalientes, pues detuvo todo lo que los cañones americanistas mandaron. Las Águilas se echaron a la hamaca, dejaron transcurrir el tiempo, y el golpe llegó del otro lado, de un ex águila, Sergio Blanco.
El uruguayo aprovechó un doble rebote para prácticamente del punto de penalti fusilar a Navarrete.
Con el paso del tiempo, Reinoso se dio cuenta de que el juego iba en serio. Mandó artillería al campo, pero para ese momento la defensa heroica de los Hidrorrayos hacía cualquier cosa para guardar el marcador; en tanto que Matías Vuoso dejaba el centro del área para pasar a ser proveedor, en vez de rematador, dada la baja forma futbolística de Vicente Sánchez, la intermitencia de Daniel Montenegro y la poca aportación de Daniel Márquez quien vino de la banca.
La racha de tres juegos seguidos con victoria, la magia traída por “El Maestro” se terminaría frente al equipo más malo del torneo, que ni siquiera había anotado.
El técnico necaxista Sergio Bueno, desde la tribuna, se mordía las uñas. Gritaba como aficionado. Paco Ramírez en la zona técnica se aguantaba las ganas de meterse a la cancha para defender la victoria.
Márquez se tira una chilena, y le marcan juego peligroso; Vuoso se avienta en el área y en vez de marcarle penalti a favor, le marcan falta en contra; Montenegro busca un hueco para tirar desde fuera del área, pero el balón sale rebotado a las tribunas.
Silbatazo final. Reinoso reclama pero nada puede hacer. Los jugadores del Necaxa alzan las manos y celebran. Para un equipo no acostumbrado a ganar, vale dejarlos festejar, aunque sean tres puntos.

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