Reynosa, Tamps. / Enero 5.-
El sacerdote de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, Luis Fernando Méndez Villagomez, auguró un 2011 lleno de fe y amor hacia Dios para lograr la paz y tranquilidad que tanto se requiere en el país, pero sobre todo en la franja fronteriza.
“Esperamos que en este año el Señor comience a actuar y que el Espíritu Santo sea derramado en los corazones de toda la gente”, mencionó el párroco.
Invitó a los fieles a tener ese encuentro personal con Cristo, para lograr la transformación de todas las eventualidades de inseguridad que han marcado al país.
“Este es un llamado del Señor para que tengamos ese encuentro personal con un Jesús vivo y le entreguemos nuestra vida en todos los sentidos en cuerpo, alma y espíritu que nuestra familias estén llenas del amor de Dios”, dijo.
Y añadió que “la esperanza de mundo nuevo donde Jesús reine sea el medio para que todos alcancen paz, yo tengo la esperanza que esto pueda cambiar porque realmente el amor de Dios todo lo puede, para Dios no hay nada imposible”, puntualizó.
Méndez Villagomez finalizó diciendo que el deseo de la Iglesia Católica es que Dios llene de armonía y de mensajes de paz el corazón de todos los fieles.
“Jesús en el momento de Pentecostés dice que la paz este con ustedes y una vez que llegue la paz por el Espíritu Santo todo es transformado, las nuevas fuerzas, gracias y bendiciones”, puntualizó.


