México, D.F. / Enero 12.-
La Gastronomía Libanesa, con una gran variedad de platillos que muestran su mosaico de etnias y comunidades cristianas, drusas y musulmanas, ha penetrado con gran fuerza en el gusto de los mexicanos a lo largo de los siglos.
Todos sus platillos son conocidos en nuestro país, donde el “kebbe”, (carne con trigo), el tabule (ensalada de trigo, jitomate, perejil, cebolla y hierbabuena), las empanadas de carne y espinacas, la hojas de parra, el “jemus” (garbanza molida con salsa de ajonjolí y limón), y el jocoque, han cobrado adeptos.
Y qué decir de sus postres como los dedos de novia, el “belewe”, el “graibe”, y el “maamul”, o los dulces en almíbar, que son indispensables de esta gastronomía de oriente y que hacen sucumbir al paladar más exigente.
Para saborear este arte culinario importado de oriente, en México hay una gran oferta de restaurantes de comida libanesa, como el recién estrenado “Beirut y Las Mil y una Noches”, ubicado en Santa Fe, cuyas especialidades de la casa están el “Hummus”, el “Labne” (jocoque con pan árabe hecho en casa) el “Kipe” en todas sus variedades, el “Falafel”, las “Sambusek” (empanadas de queso, pollo y carne), entre otros platillos libaneses como una amplia variedad de ensaladas desde la “Fatush” hasta la libanesa.
Además, Shawarmas de distintos tipos, pastas, pizzas, parrilladas mediterráneas, pescados y “Combinaciones y especialidades” para compartir por mesa.
Con un concepto innovador que une los sabores más exquisitos de la cultura árabe con la decoración que destaca a tan peculiar región del mundo, este restaurante tiene como chefs a Bilal Giorgio y Natalie Lederman, quienes desde la apertura de este lugar, en noviembre del 2010, han dejado satisfechos a sus comensales con su amplio menú.
Desde hace más de siete años, el Chef Bilal abrió en la ciudad de Panamá, el restaurante “Beirut”, uniendo así los sabores más exquisitos de la cultura árabe autentica de este lejano país.
Por primera vez, Beirut sale de Panamá para entrar a México: una metrópoli llena de varias culturas, sabores exquisitos y gente muy amable con un excelente paladar. Uniendo así ambas culturas en un ambiente moderno mezclado con bailarinas árabes y su música al son de los tambores oriental mediterráneos.

