México, D.F. / Septiembre 7.-
Desde el inicio de la actual administración y hasta el 25 de agosto de 2010, fueron presentadas ante agencias del Ministerio Público en todo el país 24 mil 500 denuncias por robo de ganado o abigeato —como se tipifica el delito—, según información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).
La cifra de querellas por robo de ganado es comparable con los reportes por homicidios dolosos por arma de fuego que durante la actual administración sumaron hasta el mismo corte de tiempo 26 mil 822 denuncias.
Por debajo de la incidencia delictiva del abigeato, están las lesiones dolosas con arma de fuego, que sumaron 17 mil 175 reportadas ante el Ministerio Público y los casos de extorsión de los que tuvo conocimiento la autoridad que en total fueron 21 mil 269. Los datos de incidencia delictiva de los distintos delitos son resultado de la información remitida por los agentes del Ministerio Público.
Los criadores de por lo menos 11 estados del país aseguran que el robo de ganado se ha multiplicado en los últimos dos años.
Explicaron que el producto de los robos se comercializa en rastros clandestinos, pero también en negocios legales, además de que presumen la participación de bandas del narcotráfico.
Aunque la mayoría de los ganaderos asegura que las cabezas robadas se venden en la misma entidad de donde son sustraídas, también es posible que sean trasladadas a otros estados de la República para su comercialización.
El SNSP informó que en la administración del presidente Felipe Calderón las entidades en las que las agencias del Ministerio Público recibieron la mayor cantidad de denuncias por robo de ganado son Chihuahua (2 mil 221), estado de México (2 mil 78), Veracruz (2 mil 34), Tabasco (mil 993) y Jalisco (mil 648).
A ellas se suman Guanajuato (mil 419), San Luis Potosí (mil 239), Chiapas (mil 224), Zacatecas (mil 64) y Michoacán (mil 50). En el histórico de estos cuatro años, Chihuahua reportó el mayor número de denuncias en 2009 con 663, seguido por Veracruz con 656 en 2006 y Tabasco 570 durante el año pasado.
En lo que va del sexenio, el Distrito Federal y Baja California reportaron saldo blanco en los reportes del Ministerio Público con relación al delito de abigeato.
Las entidades federativas en las que durante 2010 se recibieron más denuncias son Jalisco (280), Tabasco (269), seguidos por el estado de México (259) y del de Chihuahua (239).
De enero a julio de 2010, en México se presentaron 2 mil 911 denuncias por este delito. En 2009, 2008, 2007 y 2006, la cifra osciló entre 5 mil y 6 mil quejas para ubicarse en 6 mil 103, 5 mil 104, 5 mil 26 y 5 mil 356, respectivamente.
Repunte en marzo
Durante 2010, marzo fue el que registró el mayor índice de denuncias relacionadas a este delito sumando un total de 544 de las 2 mil 911 registradas por las agencias del Ministerio Público de enero a julio.
El corte de la información se realizó el día 25 de agosto para todas las entidades. A esa fecha, según el Sistema Nacional de Seguridad Pública los siguientes estados no proporcionaron los datos para el mes de julio: Aguascalientes, Campeche, Chihuahua, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.
A través de la Ley de Transparencia, el 27 de octubre de 2009 el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) informó a un ciudadano que al 22 del mismo mes y año entre la población penitenciaria nacional 434 personas purgaban una condena por robo de cabezas de ganado, correspondiente al fuero común.
También detalló que de los 51 mil 962 presos recluidos, hasta esa fecha, por delitos del fuero federal, cinco permanecían privados de su libertad por abigeato.
EL UNIVERSAL informó el lunes que ganaderos de Aguascalientes, estado de México, Chiapas, Coahuila, Jalisco, Michoacán, Querétaro, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas y Zacatecas consideran que el delito de abigeato creció entre 30% y 50% en los últimos años.
Tal fenómeno, en algunos casos, lo atribuyen al crecimiento de la delincuencia organizada y a que los cárteles ampliaron su campo de actividad.
Los productores también lo relacionan con delincuentes comunes que se aprovechan del clima de inseguridad para cometer los ilícitos.


