Ferguson, Misuri.-
El jefe del cuerpo policial a cargo de contener las crecientes tensiones raciales en Ferguson, un suburbio de St.Louis, dijo ayer que se quedará en esa localidad “tanto tiempo como haga falta” y se disculpó por las acciones del policía blanco que mató a tiros a un adolescente negro desarmado.
“Quiero empezar hablando a la familia de Mike Brown. Quiero que sepan que mi corazón está con ustedes, y les digo que lo siento”, dijo el capitán Ron Johnson, ante una multitud de mil 300 personas en la iglesia Grace Church de Ferguson que rendían homenaje a Brown.
“Estaré aquí tanto tiempo como haga falta”, prometió en medio de los aplausos de los presentes.
“Ustedes son mi familia, ustedes son mis amigos y yo soy ustedes. Me comprometo a protegerlos”, agregó.
Johnson asumió la jefatura de la policía local, que ha sido criticada por su brutalidad y falta de claridad en la investigación del caso.
El jerarca policial dijo que la víspera se había reunido con la familia de Brown y que le habían hecho “llorar y llenar de vergüenza”.
En referencia a la investigación y las controvertidas circunstancias de la muerte, prometió decirle a los habitantes todo lo que sepa.
“Mis palabras serán honestas y todo lo que se me diga tras bastidores, yo os lo diré”, agregó.
Dijo que comprendía el dolor de la comunidad e hizo referencia a su propio hijo, “mi hijo negro, que lleva pantalones baggy, se pone su gorra de costado y tiene los brazos tatuados (…) pero es mi bebé”, agregó.
“Sigamos mostrando a este país quiénes somos (…). Debemos agradecerle a Michael por su vida, por el cambio que trae y que nos hace mejores”, señaló.
ENTÉRATE
El gobernador del estado de Misuri, Jay Nixon, declaró el estado de emergencia y el toque de queda en la ciudad de Ferguson, sacudida en la última semana por disturbios provocados por la muerte de un joven negro desarmado a manos de la Policía.
Ronald Johnson, de la Patrulla de Carreteras de Estado de Missouri y el gobernador Jay Nixon se disculparon.


