México, D.F.-
A Dionicia Melpendez Ayala no le importó su edad y se inscribió al curso de albañilería que ofrecerá la delegación Tlalpan en coordinación con Cementos Mexicanos.
Tiene 91 años y se muestra entusiasmada por aprender técnicas de albañilería que le ayuden a mejorar su casa.
Está consciente de sus habilidades, sabe que su capacidad auditiva no es la mejor, pero eso no le quita las ganas de aprender.
Dijo que los conocimientos que reciba los aplicará para mejorar su hogar: “Quiero que se vea bonita, para que me dé gusto y que no se sienta abandonada”.
Tiene algunos conocimientos sobre el oficio, pues en ocasiones ayudó a sus familiares a realizar trabajos de este tipo.
“Sé hacer revoltura, pero no sé cuánta cantidad debo de usar en la cuchara para pegar adobes o tabiques. Necesito saber y aprender para hacerlo bien”, mencionó.
Dionicia vive con sus hijos. “A ella no le gusta tejer, ni coser, es muy activa”, explicó su hija María Regina Gutiérrez Meléndez, de 56 años de edad.
María Regina confesó que inscribió a su madre en el taller por recomendación médica.
“El geriatra que la atiende me dijo que por la edad que tiene debe tener mucha actividad para desarrollar su memoria, su cerebro y no vaya perdiendo conciencia. La tengo que tener activa, para que no se deprima”, detalló.
María también se inscribió al curso de albañilería, no sólo para apoyar a su mamá sino para saber cómo hacer las composturas que hacen falta en su vivienda.
“Hay albañiles que no quieren trabajar y hacen las cosas de mala gana, me inscribí para hacer los trabajos yo misma. Pegar unos tabiques y hacer unos castillos no me caerá mal”, comentó.
Por la edad, Dionicia no podría ejercer el oficio, pero su hija sí: “Mi mamá no se puede dedicar a esto, pero yo sí. Espero que con este curso pueda estar mejor económicamente y que cada día aprenda lo más que pueda”.


