México, D.F.-
Del 6 al 9 de noviembre, 17 niños mexicanos representaron a México en la segunda edición del International Air and Space Program (IASP), convocado por la NASA (la Administración Nacional del Aire y el Espacio, por sus siglas en ingles). De ellos, seis niños recibieron el primer y segundo lugar del concurso.
El primer lugar general lo ganó el equipo “Robotix Marsabots”, conformado por Arturo Dan, de 15 años; Sergio Vidal, de 14, y Alberto Barrita, de 12 años; en tanto, el segundo lugar en la categoría de secundarias y preparatorias fue para el equipo de los “Robotix JetMars”: Héctor Nieto, de 13 años; Rafael Ríos, de 14, y Antonio Galicia, de 15.
Esta es la segunda vez que jóvenes mexicanos ganan en el IASP, pues en 2013, tres niños mexicanos fueron galardonados con el segundo lugar con su proyecto “Hubble M-3”.
Sobre su triunfo en el concurso internacional, Arturo Dan y Alberto Barrita comentaron: “Nos sentimos muy felices los dos, pero no queremos que se nos suba, queremos estar con los pies en la tierra y actuar con humildad, porque si no, en la próxima competencia nos van a ganar”.
Los jóvenes dijeron que les tomó tres meses, trabajando 20 horas semanales, finalizar el proyecto que los hizo ganadores, superando incluso proyectos de estudiantes de nivel superior.
Para enfrentar los desafíos
Estos pequeños mexicanos fueron impulsados por Robotix, una escuela de robótica que, de acuerdo con su director, Roberto Saint Martin, busca enseñar robótica con la finalidad de que no sólo los niños, sino todas las personas, sepan hacer uso de la ciencia y de la tecnología para hacer frente a los desafíos sociales.
En entrevista, Saint Martin cuestionó que desde el gobierno se relegue a la ciencia y tecnología por no considerarlas fundamentales, pues se prefiere atender otros ámbitos como la educación o la pobreza. Así, comentó, el gobierno se olvida que no son temas aislados, sino conectados.
“Desde mi perspectiva, creo que es la inversión en tecnología la que le va a dar al país la posibilidad de resolver sus problemas sociales”, reiteró.
“No es sólo diseñar tecnología y ensamblar todo, no es como a ciegas, es para (ver) qué va a servir, cuánto va a costar, quién lo va a utilizar, quiénes y cuántos se van a beneficiar con los proyectos”, añadió Pablo Tomás Hernández, uno de los maestros de la escuela de robótica.
Mujeres en la Ciencia y la Tecnología
Tomás Hernández aclaró que tan sólo 8% del total de sus estudiantes son mujeres, lo cual constituye un reto para ellos como escuela, pero también para la sociedad, de fomentar la inclusión del género femenino en los campos de la ciencia y la tecnología.
“La mayoría de ese 8% está en equipos representativos. La inclusión de las mujeres tiene que ser fundamental, las niñas son las que más pasión le ponen a los proyectos, son las que se comprometen más”, afirmó.
Ejemplo de ello es Aranza, de 11 años, quien aceptó sentirse muy emocionada por ser la única mujer que va a representar a México en la World Robot Olympiad, que se realizará en Sochi, Rusia, a partir del próximo jueves.


