Washington, E.U.-
En un complicado intento por recomponer su estrategia en Irak, para evitar que las fuerzas del Estado Islámico (EI) aprovechen la encarnizada lucha por el poder en Bagdad, la administración de Barack Obama trabajaba a marchas forzadas a favor de una mayor coordinación de las fuerzas entre el recién nominado primer ministro, Haider al-Abidi, y el presidente del kurdistán, Masoud Barzani, para contener el avance de las fuerzas jihadistas que amenazan con capturar la zona norte del país en medio de una crisis humanitaria.
Al mismo tiempo, fuentes del Pentágono confirmaban que el gobierno valora la posibilidad de enviar a un contingente de hasta 100 asesores militares adicionales a la zona del kurdistán iraquí, particularmente a la ciudad de Irbil, para dejar constancia del dilema que enfrenta el presidente Obama en un conflicto que parece arrastrarlo de nuevo.
El objetivo, según adelantaron fuentes del Pentágono, sería el de reforzar a las fuerzas de los peshmergas kurdos que se han convertido en la última línea de defensa contra las fuerzas de EI en la ciudad de Irbil y en la montaña de Sinjar, a donde miles de personas de las minorías cristiana y yazidí han huido para escapar de una muerte segura.
Tras el fin de la guerra de intervención de Estados Unidos en Irak, en octubre de 2011, el gobierno de Obama redujo a su mínima expresión la presencia militar. Actualmente, de los 700 efectivos que aún permanecen en Irak, aproximadamente 250 son asesores militares y el resto se encarga de resguardar la seguridad de la embajada y consulados en Bagdad y otras ciudades del interior como Irbil.
En medio de este urgente esfuerzo de recomposición, tras el espaldarazo ofrecido el pasado lunes al recién designado primer ministro, Haider al-Abidi, por el presidente Obama, el vicepresidente Joe Biden volvía urgir este martes al nuevo premier iraquí a cerrar filas con el presidente del kurdistán iraquí, Masoud Barzani, para presentar un sólo frente común contra las fuerzas de EI.
Entre tanto, los países de la Unión Europea (UE) afirmaron que “considerarán” la petición de armamento por parte de los kurdos para hacer frente a los yihadistas del Estado Islámico (EI) , en coordinación con las autoridades iraquíes y sus socios internacionales.


