Orlando, EU.-
Jesús Ramírez los juntó, y aunque Javier Hernández no fue parte de la generación de 2005, cuando México saltó a la fama con la conquista del Mundial Sub-17, no se puede negar que el “Chicharito” fue parte de esa camada.
En 2007 fueron mundialistas, pero el destino los hizo jugar juntos. Miguel Herrera pondrá a funcionar una delantera de ensueño en contra de Costa Rica. Ha nacido el tridente ‘Chi-Ve-Gio’’, ‘Gio-Ve-Ch’ o ‘Ve-Chi-Gio’. Javier Hernández, Carlos Vela y Giovani Dos Santos arrancarán como titulares, tres delanteros, tres europeos, cuyas cartas valen juntas, según transfermarket: 30 millones de euros, 44.7 millones de dólares, 692 millones de pesos. Ahora el problema es que funcionen.
Miguel Herrera, técnico nacional, romperá su formación madre de 5-3-2, por la de 5-2-3. “Jugaremos con dos contenciones, Andrés Guardado y Héctor Herrera que son dos tipos con recuperación. ¿Qué buscamos? Tener posesión, con llegadas de los carrileros y tres tipos que pueden definir”.
Este tridente se conoce a ojos cerrados, argumenta el “Piojo”, “a pesar de que no juegan en un mismo equipo”.
El equipo saltará al Citrus Bowl con Guillermo Ochoa; Paul Aguilar, Diego Reyes, Héctor Moreno, “‘Maza” Rodríguez y Miguel Layún; Héctor Herrera y Andrés Guardado, el capitán; más Giovani, Javier Hernández y Carlos Vela. La idea es “acostumbrarnos a ganar”.


