Quién paga mis ‘biles’

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Aquí en la border, con lo caro que ‘tá el dólar, pos como que ya no vamos de shopping (compras) tan seguido a McAllen. Eso porque primero se deben pagar los “biles” (cuentas).

Quienes nos quedamos con las ganas de ir pa’l otro lado tenemos que conformarnos con comprar en pulgas, en Soriana, en Elektra o hasta en Copel, donde por cierto tienen banco y hasta te pueden “emprestar” harta lana, para dar en paguitos, eso sí es “muérase pagando” porque te quedas amarra’o por varios años.

Como ahorita la quincena no alcanza, pos como que es muy tentador pedir algo de dinerito de donde caiga.

Por ahí anda Rosa María llorando porque no alcanza para sus cremitas, quesque bien güenas las Secret y te quitan lo vieji’o de la cara.

Pa’ pagarlas pos entró a una tanda que le cobra por quincena mil 300 pesos, por cuatro meses. Bien endeudada que anda, eso sí con la carita bien restiradita. Hasta a mí me anda convenciendo que me las ponga.

Será la necesida’ pero vemos en las calles anuncios en postes que te emprestan el dinero retefácil, sin importar que no tengas chamba.

Hay unos teléfonos anota’os, les hablas y en un ratito te dan lo que quieras con poca investigación, desde 3 hasta 10 mil pesos, de mil hasta 2 mil dólares.

Eso sí, dependiendo de lo que pidas te estarán visitando a la puerta de tu casa pa’ que pagues puntualmente cada mes de mil a dos mil pesos.

El problema es que son los puros intereses y no podrás salir de esa ensartada, hasta que pagues el capital, o sea todo lo que pediste al inicio.

Lo que te sirvió como ayudita pa’ pagar las mensualidades del auto o tu casa, pos fue como un mejoralito, que sirvió mientras, porque no te perdonarán tu deuda hasta que pagues el último centavo. Eso sí, esta gente no se anda con rodeos, así que pagas o pagas.

Aguas con caer en la tentación de pedir dinero que no tienes.

Y me refiero también a la gente asalariada que en una maquila ya tiene su tarjeta bancaria y de repente al ir al cajero te sale un letrero que dice “puedes pedir un préstamo en tu cuenta de nómina” ya sea HSBC, Bancomer, Santander o cualquier banco.

Porque estos fregados cajeros automáticos no te avisan y te cambian de un lado derecho al izquierdo las opciones que aparecen en la pantalla y ha pasa’o que my friends (amigochos) han caído sin darse cuenta y tienen de repente un depósito “mágico” de 40 mil pesos.

-A de haber sido mi ‘apa que me quiso dar una sorpresa por mi cumple-, me dijo una amiga.

Y ¡sopas! que no fue “naiden” de la familia, entonces “mesmamente” que te enjaretan sin saber el préstamo y luego en cada semana te rebajarán el money a juerzas.

Porque si quieres hacer las cosas legales, o sea a sabiendas que necesitas el préstamo si estás en nómina, pos ve al banco de tu empresa y te sientas para que te den información.

Ahí un encargado te explicará los beneficios de haber pedido ese dinero, que te ayudará porque “naiden” te lo empresta de tu family.

Al poquito rato sabrás que te embucharon un seguro de vida, otro de salud, un seguro anti empleo, uno para tu perro y no sé cuantos más que tú no pediste.

Pero esto no te lo regala “naiden”, sino que se agrega a tu cuenta de nómina, que terminarás de liquidar hasta en cuatro años, según el plan que tú elegiste.

Y es que mira brody, yo me eché el librito ese “Padre rico, hijo pobre”, donde resumiendo lo que dice el ‘apá chino es que pa’ avanzar con la yunta, no hay que tener deudas.

Que la única manera de ser millonario es gastar lo menos de lo que gana uno, que no se deben comprar cosas superfluas, o sea que no sirven.

Así que si quieren progresar sean como los regios que son bien codos y cuiden su dinerito, porque con lo del dólar, ya lo que ganábamos pos no nos alcanza.

Así que ya sabes brody, pa’ ir al otro lado hay que gastar más que antes. Al menos por un tiempecito mientras se nivela la cosa.

Aunque creo que a “muncha” gente este consejo les vale mauser. Seguirán gastando al cabo que la vida es corta y la frontera texana está muy cercas.

Por lo pronto yo no le diré adiós a mi Whataburger con aritos de cebolla y mi Doctor Pepper. Al menos no por ahorita.

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