REYNOSA, TAM.- En secreto y prácticamente al amanecer fueron colocados arreglos florales a los pies de las placas donde se grabaron los nombres de los 33 trabajadores fallecidos en la explosión el 18 de septiembre del 2012 en el Centro de Medición de Gas de Petróleos Mexicanos.
En el memorial que se erigió en el bulevar Lázaro Cárdenas, frente a las instalaciones de Pemex, para conmemorar el primer año luctuoso de las víctimas del siniestro fueron colocados 10 ramos de flores blancas y dos coronas fúnebres a muy temprana hora.
Después de que en el primer aniversario luctuoso organizado por Pemex los familiares de los difuntos, manifestaran su indignación por no tener respuestas claras de los acontecimientos, los años posteriores la paraestatal se ha limitado a colocar arreglos florales en las primeras horas de este día para evitar confrontaciones.
Y es no se olvida ni se olvidará en Reynosa la gran explosión que en unos segundos cambió la vida de 33 familias al perder a sus seres queridos y las lesiones y secuelas que provocó en decenas de trabajadores alcanzados por el fuego.
La intensa explosión registrada en las instalaciones del Centro de Medición, ubicado en el kilómetro 19 de carretera Reynosa-Monterrey, dejó como saldo de fallecidos a cinco empleados de la paraestatal, y el resto de trabajadores de empresas contratistas como Lansa, Merco, Peisa, Apollo, Incorcosa y VG.
A tres años de la tragedia Pemex no ha dado a conocer el dictamen que permita a las familias de los fallecidos y a los lesionados conocer qué fue lo que ocasionó un estallido de tal magnitud.
Cabe señalar no se informó de alguna ceremonia especial por parte de Pemex, en memoria de los 33 trabajadores fallecidos, solamente de las familias que realizaron misas para pedir por el eterno descanso de sus seres queridos.


