México, D.F.-
A un año de la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, el ex gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, aseguró que tiene la conciencia tranquila y no ve ninguna razón para tener temor.
En entrevista en un hotel del sur de la capital, donde se reunió con los integrantes de la Comisión Especial de Ayotzinapa de la Cámara de Diputados, rechazó tener algún nexo con el crimen organizado y afirmó que la relación con el ex alcalde de Iguala José Luis Abarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda, fue institucional.
Negó que su carrera política haya terminado y dijo que mantiene presencia en Guerrero y en el DF.


