¿A dónde va el internet?

Últimas Noticias

Un gobierno que se siente desenmascarado y exhibido en sus debilidades busca por todos los medios acallar las voces críticas, que si bien a veces cometen abusos, han logrado poner en tela de juicio popular medidas gubernamentales, acciones de funcionarios abusivos y corruptos.

Pero sobre todo, la Internet ha sido utilizada por internautas que señalan errores incluso personales de los funcionarios de primer nivel, los memes, las burlas y las denuncias ciudadanas han encontrado un cauce para ser expresadas y ahora el gobierno intenta ponerle frenos a la libertad de expresión.

La propuesta de ley hecha pública por el priísta Omar Fayad, que ostenta la comisión de seguridad pública del senado, va por el camino equivocado queriendo criminalizar a quien usa la red.

Su cargo tendría que estar siendo usado para defender a los ciudadanos inermes ante la inseguridad y la violencia, pero no Fayad está cuidando la mano que le da de comer y que lo tiene como senador.

Cuando la violencia estaba en su apogeo los legisladores, senadores y diputados, no salieron a defender a los ciudadanos, se atrincheraron, se resguardaron y esperaron a que pasara la ola expansiva, mientras seguían viviendo muy bien del erario.

Ahora este senador quiere limitar el único espacio donde la ciudadanía encontró respuesta a su miedos ante la violencia e inseguridad que les ronda y de la que nadie se hace responsable.

Anonymus se unió a la causa para señalar las deficiencias de una ley hecha a modo de la administración peñista para evitar que siga la ciudadanía haciendo señalamientos la mayoría de las veces fundamentados contra la actuación de quienes están en los cargos públicos.

Diversos organismos sociales ya denunciaron lo que traman con la ley que busca limitar las actividades en el ciber espacio:

“Además de una redacción muy deficiente se produce una duplicación de tipos. Hay delitos que ya está contemplados en la legislación penal. El robo, el fraude o las ofensas quedan con esta ley agravados por el simple hecho de cometerlos en internet”, defiende Luis Fernando García, director de la Red de Defensa de Derechos Digitales (R3D), declaró en Animal Político.

Queda claro que el cerebro de Fayad no alcanza para la redacción de esa legislación, ¿quiénes están detrás de la misma?, pues la propia Secretaría de Comunicaciones y Transportes muy probablemente, porque el sistema se protege a sí mismo.

PONIÉNDOLE LA CAMITA
A Javier Duarte conforme se acerca la fecha de su partida, le van acomodando la camita para que rinda cuentas por su administración donde los señalamientos van desde los asesinatos de periodistas, encarcelamiento de tuiteros, desaparición de mujeres, y ahora el reclamo de 60 rectores, entre ellos los de la UNAM, el Poli y otras instituciones de educación superior para que entregue los más de dos mil millones de pesos que no ha asignado a la Universidad Veracruzana, como corresponde dentro de su presupuesto.

Duarte tiende a parecerse mucho a esos gobernadores priístas que cometían infinidad de atropellos, se reían de la gente en su cara y seguían tan campantes en sus carreras políticas.

Él hace eso, se ríe de las personas cuando le señalan sus malas actuaciones, lo hizo frente a la mamá que reclamaba la desaparición de su hija hace tres años, se rió de los periodistas e incluso los tildó de estar coludidos con delincuentes.

Pero poco a poco, conforme se apaga su estrella comienzan a hacerse más visibles las fallas y los señalamientos, el veracruzano podría convertirse en la cortina de humo que requiere la administración peñista para dar a entender que se hace justicia.

Enrique Peña Nieto está urgido de aceptación y meter a la cárcel a Duarte podría disminuir un poco el rechazo que tienen los ciudadanos contra su administración.

La caballería se va enfilando hacia Duarte, y él contribuye a eso con su actitud intransigente, como quien dice se está poniendo de a pechito.

Podría ser el ex gobernador sacrificado después de casi seis años de administraciones estatales que no han podido enderezar el barco y reducir la inseguridad a cero en sus entidades.

Hay que esperar a quién más meten en el saco de ex gobernadores indeseables para los últimos tres años de una administracion federal que está haciendo aguas prácticamente desde que comenzó.

Recordemos que a Tamaulipas le fue muy mal, primero a Tomás Yarrington, después a Eugenio Hernández, quienes no pueden ser vistos en actividades de su partido. ¿Quiénes más serán los apestados sexenales del sistema priísta?

- Anuncio -

Columnas

- Anuncio -