Notas de prensa dadas a conocer estos días se encaminan a mostrar los avances de lo que será la campaña por la gubernatura en Tamaulipas. La inseguridad será la moneda de cambio electoral que usará el Partido Acción Nacional para exponer las deficiencias en este rubro que están a ojos vistas.
Lo preocupante de estos planteamientos es que de fondo no servirán para cambiar la situación, serán argumentos que intenten llevar votos a las facciones políticas antagónicas al Partido Revolucionario Institucional, que es el que gobierna desde siempre a esta entidad.
Usar como recurso electoral una realidad que lastima y golpea a la ciudadanía es desde cualquier óptica un argumento mezquino, porque no se busca eliminar el problema sino solo exhibirlo para sacar provecho político a expensas de las y los ciudadanos.
La situación de inseguridad no es de ahora, en Tamaulipas desde hace poco más de diez años comenzaron a darse acontecimientos que mostraban un ambiente cada vez más enrarecido por el crecimiento de las acciones de la delincuencia organizada contra la población que no tenía nada qué ver con sus actividades.
Y tanto en ese tiempo como ahora, las autoridades electas, de todos los partidos, mantuvieron una actitud tibia hacia el crecimiento de esos delitos que han afectado a millones de vidas en Tamaulipas. El silencio es lo que ha rodeado el fenómeno de la violencia e inseguridad.
La antesala de las campañas electorales en pos de las alcaldías, las diputaciones locales y la gubernatura no tendrían que ser el sitio donde se hagan señalamientos, ciertos o no, de la situación de inseguridad.
Las y los candidatos deberán de reflexionar acerca de qué han hecho todos estos años para disminuir el problema, o si son parte del mismo, porque de nada sirve darse golpes de pecho y levantar la mano para señalar errores cuando se han mantenido cobijados en cargos públicos, mientras Tamaulipas se desmoronaba.
Hoy con la posibilidad de continuar sus carreras en la política se irán por el señalamiento fácil que incidirá en la opinión pública que está harta de no ser libre en su propia tierra, pero ello, insisto, no resolverá la problemática.
A los candidatos opositores al PRI se les querrá ver no como acusadores de una situación que ellos no han intentado apaciguar porque, por ejemplo, algunos panistas están en la condición de contribuir desde sus curules o desde sus alcaldías a que la situación se modifique para bien, pero poco o nada han hecho en ese campo.
Si se montan en el recurso fácil de señalar la inseguridad que priva, deberán tener argumentos viables que planteen soluciones al problema, si no que se queden callados, porque ya estuvo de mentiras y de ofrecimientos imposibles de lograr.
E insisto también, la inseguridad que priva es el recurso fácil del que se valdrán para posicionarse en su campaña, ya empezaron algunos de ellos, pero pregunto, ¿dónde estaban ellas y ellos mientras Tamaulipas se desmoronaba?
Y el PRI, ¿qué ofensiva tiene preparada para los misiles que le esperan en este renglón que le ha resultado imposible de atender con la atingencia y responsabilidad que se requiere desde hace años?
LA SCJN ATRAE CASO SOBRE LAGUNA DEL CARPINTERO
El portal Aristegui Noticias dio a conocer la atracción del caso cotra la construcción del Parque Ecológico Centenario en Tampico, en la laguna del Carpintero
“Dos personas promovieron amparo en contra de la construcción del llamado Parque Ecológico Centenario, en Tampico, Tamaulipas, ya que, según ellas, vulneran su derecho a un medio ambiente sano, al causar un daño irreversible al ecosistema de embalse y la destrucción de humedales, manglares, así como especies terrestres y acuáticas.
“La Laguna del Carpintero está ubicada en el centro de Tampico, con una superficie de 157 hectáreas, de las cuales 80 son espacio terrestre y 77 son cuerpo de agua; se comunica por medio del Canal de la Cortadura al Río Pánuco, que desemboca con el Golfo de México ubicado a 8 kilómetros de distancia de aquella, de acuerdo con datos aportados por Hilda Gómez,
fundadora de la asociación civil Ciudadanía Plena”, destaca el portal informativo.
Ante ello la primera sala de la SCJN apoyada en la resolución del derecho humano a un medio ambiente sano, es que decidió atraer el caso que había sido sobreseído por un juez de distrito, inconformándose los promoventes del juicio de amparo, que tendrá que ser resuelto por la máxima autoridad del país.
Mientras el litigio persista, no podrá construirse el Parque Ecológico Bicentenario, recordemos que ahora las leyes prestan atención a todas las inconformidades, así sea una sola persona.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación tendrá que sopesar quién tiene la razón en este litigio sobre todo para evitar vulnerar el derecho a un medio ambiente sano.


