…Participamos en las decisiones que interesan a todo el pueblo, una de ellas es la elección de a quién vamos a mandar a representarnos. Sucede y la historia de Nuevo Laredo lo dice, que en solo dos ocasiones, nuestra gente se cansó de lo mismo de siempre y ese par de ocasiones que se han tenido gobiernos locales diferentes, no es casualidad de que ambos ayuntamientos han sido los mejores de esta ciudad. Por las cosas que se hicieron, por las actuaciones diferentes a lo de siempre.
TRES AÑOS NO ALCANZAN
Pero no se puede ser gobierno en sólo tres años y cambiar tanto atraso, tanto perjuicio, tanto saqueo, tanto no hacer nada, tanto simular con obras de relumbrón, sólo para robarse el gran pastel del erario y luego tener que esperar otros 36 años más, para así volver a indignarse y llegar de nuevo, muy decididos a las urnas para cambiar el estado de las cosas.
NO ES SUFICIENTE
Y es que en un trienio no se consigue remediar y reponer lo que no se hizo en esos 36 años. Un pueblo debe ser lo más politizado posible para darle continuidad a un proyecto de crecimiento, de desarrollo, de prosperidad para su ciudad. Y con decir politizado, no estamos hablando de que todos tienen que ser militantes de un partido, sino de interesarse más por el futuro de su ciudad, del lugar donde crecerán sus hijos, del pueblo que les dejaremos a nuestros descendientes y de quiénes estarán al frente.
EL VOTO DURO Y EL DE CASTIGO
Cuando las cosas están mal en una ciudad, la gente sufraga (voto de castigo) para cambiar el estado reinante, por negativo y adverso a su deseo. Y ya cuando se logra tal cambio, cuando las cosas se empiezan a dar, sucede que la gente se desentiende y ya no vota en la inmediata siguiente ocasión, le gana la confianza. Es entonces en que viene el voto duro de un partido experimentado en elecciones, otrora poderoso, que quiere recuperar ese poder para volverse a servir en grande, como ha sido casi siempre en esta ciudad, salvo dos trienios, par de Cabildos.
Y NI HA EMPEZADO EL SHOW
Decimos lo anterior, porque el pueblo está harto ya de tanta polaca y eso que ni siquiera hay candidatos. La raza ya se guacarea de tanta grilla, pensar que ni siquiera se han destapado a los ganones. Por eso en México las elecciones las ganan los vivales de siempre, pues fastidian tanto al ciudadano que llegándose la hora de la votación, la gente no sale a sufragar, simplemente dice; “ahora para que se les quite ni voy a votar, por ninguno, ya vi a todos y el mejor no vale la pena”. Y ese es, justamente el peor error del pueblo.
PLAN CON MAÑA
Y esto es el pan nuestro en cada cambio de poder. Por eso (la partidocracia) siempre son los mismos los que están pescados de las ubres del erario. Solo que como cada tres y seis años, tienen dizque cumplir con un proceso democrático, pues tiene que haber votaciones. Sin embargo la gente de bien, o sea el ciudadano promedio, dice solo una cosa; “El que me pongas, todos son iguales”, “es la misma gata, nada más que revolcada”. Y no vota.
VOTEN MI GENTE
Sólo que nuestro pueblo está equivocado, la comunidad debe ser cada día, más politizada, entre más se involucre en su pueblo, para designar a los que van a mandar (escogiéndolos mediante el voto) mejor cosas se vivirán en el pueblo, en el estado, en el país. Justo ahora, un poquito de eso que decimos, se está viviendo en este rancho. Ahora que llegaron los de otro partido y las cosas son diferentes a como estaban antes.
DOS VECES
Pero en más de 160 años de Nuevo Laredo como ciudad, solo dos veces se ha tenido un gobierno municipal que no es el mismo de siempre. Y casualmente son las dos administraciones locales que han marcado diferencias en las obras, en sus acciones y por ende, en los resultados.
AHÍ TE DEJO ESOS DOS PESOS
“La Bartola” de Chava Flores, casi se quedó corta, en 2.94 pesos subirá el salario mínimo para el 2016, eso realmente es una burla vil para el pueblo mexicle, para la raza más amolada. Un diputado local, uno federal, un senador, un secretario de estado, un magistrado, un ministro, una autoridad electoral, ganan en una sola quincena, lo que el obrero con salario mínimo (73.04 pesillos diarios para el 2016) devengarán en un año.
COMO PARA ASALTARLOS
El puro aguinaldo de estas lacras de cuello blanco, comparado con lo que recibirá nuestra racita jaladora, es una cachetada a Jesucristo. Un día de estos, no dudamos que el pueblo les meterá un sustote bruto. No la pueden pasar tan bien siempre, esos que hoy se mofan de 120 millones de mexicanos. El pueblo ya no aguanta, está en un tris de explotar. Los del gobierno en sueldos y prestaciones se auto regalan casi todo el dinero, lo demás del presupuesto se lo roban (que no es lo mismo una cosa y otra).


