México, D.F.-
El regreso a clases está a la vuelta de la esquina y las familias en México tienen que enfrentar un gasto que, de acuerdo con analistas, puede representar de 13% a 17% de sus erogaciones corrientes.
Según cifras de la última Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el desembolso de las familias en educación representa 10% de su gasto total, proporción que en promedio asciende a mil 900 pesos mensuales.
Además de desembolsos en útiles y colegiaturas, hay que agregar transporte, vestido y calzado, alimentos y bebidas consumidos dentro y fuera del hogar, y otros pagos vinculados al regreso a clases, por lo que en total puede llegar al 17% del gasto.
Las familias tendrán que enfrentar el regreso a clases en un entorno en el que aún no se recuperan del golpe a su ingreso disponible por mayores impuestos por la reforma fiscal de inicio de año, que ha llevado a una pérdida del salario real.
Este año el regreso a clases va a significar pérdida al ingreso real de los hogares, menciona Miguel Ángel Corro, docente del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).
“Las familias pueden gastar cerca de 20% de sus erogaciones totales en el regreso a clases, pero como no hay un incremento en los salarios, este porcentaje se tendrá que sacrificar en otros rubros del gasto de los hogares, ya que no hay manera de compensarlo”, destaca.
“Es un ajuste más al deterioro en su presupuesto ordinario, que no ha terminado de recuperarse desde los nuevos impuestos que se aplicaron por la entrada en vigor de la reforma fiscal”, explica.
Corro señala que los más afectados son las familias de bajos ingresos, que tendrán que sacrificar en gastos necesarios como alimentación o medicamentos.
Para Mario Correa, economista de Scotiabank, las familias de clase media destinan un mayor gasto en educación y son también el sector más afectado por la reforma fiscal.


