Como dijera la famosa joya vernácula… “Nada me han enseñado los años, siempre caigo en los mismos errores”.
Nuevos tiempos, nuevas elecciones, una opinión pública altamente dinámica e inestable y los “suspirantes” a puestos de elección popular, desde gobernadores, diputados y alcaldes, inician sus campañas con las recetas del ayer.
Parece que siguen sin entender; que NO entienden los tiempos modernos, y se “emperran” en buscar ganar elecciones en el siglo XXI, con estrategias del siglo XX, y peor aún, con mensajes del siglo XIX.
Muchos “candidotes” siguen pensando que la gente quiere escuchar lo que “ellos quieren decir”, tremendo error de estrategia, ya que ahora los ciudadanos están hartos de escuchar los mismos rollos de siempre, y buscarán “casarse” con aquellos que al menos parezcan ser como ellos mismos.
Ahora los candidatos deben aprender a escuchar lo que la gente quiere decirles, y como dicen en el rancho, “aguantar vara”.
Pero no, los grandes “estrategas” que trabajan tres meses para darse una vida de lujos por tres años, les siguen aconsejando que deben contratar a un chorro de empresas encuestadoras para saber quién ganará.
Millones de pesos echados al caño para escuchar lo que quieren escuchar y no para saber el verdadero sentido común ciudadano, lamentablemente el menos común de los sentidos entre muchos estrategas y políticos.
Así que, estimado lector, si usted vive en un estado con elecciones en junio próximo, no se sorprenda si de repente empieza a leer y escuchar un montón de sondeos y encuestas en las que dan por ganador hasta al mismito Mickey Mouse, aunque estoy convencido de que esbozará una socarrona sonrisa al pensar que los políticos creen que ya le adivinaron su verdadera elección.
Nada más lejano de la realidad, ya que no entienden que en pleno siglo XXI ya no es relevante saber las “opiniones” sino detectar las “actitudes y comportamientos” para tener un respetable grado de certidumbre electoral.
Siguen privilegiando la denominada “Sondeocracia”, sobre la democracia participativa y el marketing político, olvidando a verdaderos estrategas que siempre han asegurado que para conocer el verdadero sentir ciudadano basta y sobra con ir a los mercados populares, abordar servicios de transporte urbano o simplemente bolearse los zapatos en cualquier plaza.
Pero como esa estrategia no es glamorosa e implica salir del aire acondicionado, sencillamente no les interesa por eficiente… y barata.
Hagamos un poco de historia de los grandes fiascos que han resultado en muchas empresas encuestadoras que siguen fallando y fallando, pero siguen trabajando vendiendo “espejitos”.
En el proceso del 4 de julio del 2010 realizadas en Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas, sirvieron y siguen sirviendo de ejemplo entre las grandes diferencias que arrojaron los resultados finales y los que pronosticaban los “gurús” de las grandes encuestadoras.
¡Todas las encuestas fallaron! Existió un tremendo desfase entre los dichos y los hechos.
Por ejemplo la falla entre los pronósticos en estados como Durango y Veracruz entre los pronósticos de los ciudadanos que acudirían a votar y los que en realidad lo hicieron, tuvo una falla interesante, de casi 15 puntos porcentuales.
O casos tan sonados y más recientes como Nuevo León, en la que salvo, las encuestas del Grupo Reforma y la encuestadora Tamaulipeca Hora Cero, que pronosticaban el triunfo del candidato Independiente, Jaime Rodríguez, el resto de las encuestadoras “Golden”, la mayoría capitalinas, daban por seguro el triunfo de la priista Ivonne Álvarez. Los resultados reales ya los sabemos.
Hace seis años el marcador para el PRI fue de nueve a tres, recuperó estados importantes como Zacatecas que sumaba casi 15 años de perredismo vigente, Tlaxcala, con un sexenio panista y Aguascalientes, un estado identificado con los colores azules.
Lo interesante es que de los tres estados que “perdió” el PRI, fueron ganados por ex priistas; Sinaloa, con Mario López Valdez, muy cercano al ahora jerarca nacional, Manlio Fabio Beltrones, además de Oaxaca y Puebla, ganados por el PRD Y PAN.
La elección que tenemos en puerta en 13 estados, 12 de ellos para elegir gobernador, serán atípicas al mezclarse una serie de “causalidades” más que de casualidades políticas que parece confirmarán la nueva realidad que deja claro que la “política ficción” ahora es la política real.
Aunque muchos me vayan a querer “quemar en leña verde” por evidenciar y debatir que ahora las contiendas ya no son entre partidos, sino entre grupos de poder. Vaya, el que siga pensando que ahora las elecciones son un “asunto de votos” y no de intereses…
¡Que lo siga pensando!


