En estos días y semanas me han preguntado con insistencia que ¿cómo van las encuestas de Hora Cero?, ¿quién va a ganar?, ¿quién lleva la delantera? Y como los contratos de realización de estos trabajos de opinión pública tienen una cláusula de confidencialidad me limito a responder: “Es la elección más disputada para gobernador en la historia de Tamaulipas”.
Esa es la realidad por una serie de circunstancias ajenas a la capacidad o incapacidad de los dos principales contendientes: Baltazar Hinojosa Ochoa y el corrupto senador con licencia, Francisco García Cabeza de Vaca.
En Tamaulipas se votará el 5 de junio próximo por la continuidad del PRI o por la alternancia. Un Estado donde en los últimos años resulta impredecible con qué humor saldrán a votar los electores que ya demostraron que piensan su sufragio, es decir, aprendieron a cruzar o diferenciar eligiendo un partido para alcalde y otro para gobernador.
Así como también el PRI ha sido zarandeado como pasó en 2013 cuando perdió Nuevo Laredo, Matamoros y por poco Ciudad Victoria, dos años después borró del mapa al PAN al recuperar las seis curules federales en una elección con una raquítica afluencia a las urnas que lo favoreció.
Esta vez es incierto qué sucederá, porque Cabeza de Vaca se presenta como el más corrupto militante y candidato del PAN en su historia en Tamaulipas, pero lamentablemente para muchos es la principal arma para castigar al PRI ante una realidad de Estado fallido e indefenso.
Y pruebas hay de sobra, aunque lo haya perdonado el gobernador Egidio Torre Cantú al ordenar a los legisladores aprobar sus cuentas públicas cuando fue alcalde de Reynosa de 2005 a 2007.
El año pasado en Nuevo León se castigó a un gobernador pestilente a corrupción él, sus hermanos, su padre y parte de la administración, pero “El Bronco” significaba una real esperanza de cambio, no como los hermanos Cabeza de Vaca y Alí Babá y los 40 Ladrones que quieren apoderarse de todo.
Falta menos de mes y medio para saber qué merece Tamaulipas: estar igual con Baltazar… o peor con el corrupto Francisco.


