Menores con cáncer también celebraron Día del Niño

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Reynosa, Tam.-
La tradición de celebrar a los más pequeños del hogar nació hace 92 años, los menores esperan esta fecha pues saben que disfrutaran de regalos, dulces, comida, festejos tanto en las escuelas como en el hogar así como en algunos establecimientos comerciales.

Este festejo, próximo a cumplir un centenario, ofrece un panorama de ilusión a los más pequeños del hogar, sin importar su condición social, religión, color e incluso su estado de salud.

Como Michelle de nueve años, Edna de 12 o Josué de 10, quienes son niños inquietos, traviesos y juguetones, como cualquier infante de su edad, pero a diferencia de otros menores, ellos tienen cáncer.

Enfermedad que afecta anualmente a unos cinco mil niños en este país y en donde Tamaulipas reporta que esta enfermedad se encuentra entre los primeros lugar de mortalidad infantil.

Sin embargo, Michelle Guadalupe Ruiz Rivera, a quien el pasado 25 de junio le detectaron leucemia y a la fecha lleva más de 20 quimioterapia, lo que le ha propiciado la pérdida del cabello en más de dos ocasiones, no pierde la alegría y lucha cada día por salir adelante.

La menor refiere que le gusta jugar a la comidita, a las muñecas, andar en bicicleta, ver películas y espera con ansias cumplir 10 años, para poder cocinar.

“Me gusta andar en bicicleta y jugar con mi hermanito pero como acabo de cumplir nueve años mi mama no me deja cocinar, pero ya me prometió que cuando cumpla 10 si podré hacer pasteles”, refirió al ser entrevistada.

Michelle es una niña que no pierde el ánimo y refiere que ya quiere regresar a la escuela, no le importa que en estos momentos su cabeza luzca sin cabellera, pues ella anhela seguir aprendiendo, ver a sus amigas y jugar con sus compañeros de clases.

Una historia similar es la de Josué Isaac Viera Adame, de 10 años de edad, quien presenta desde hace tres años una distrofia muscular que le impide caminar.

Desde los 7 años, Josué utiliza una silla de ruedas para trasladarse a su escuela, la primaria “Antonino Rodríguez Cruz”, en donde cursa el quinto año de primaria.

A pesar de que Josué no puede caminar, no pierde el ánimo y el entusiasmo por los festejos referentes al día del niño ya que le gusta pegarle a la piñata, jugar y participar en algunas dinámicas que se realizan en esta conmemoración.

El pequeño, quien no tiene fuerza en las rodillas, se define como un niño feliz e inteligente, aunque reconoce que prefiere la materia de ciencias y no matemáticas.

El menor, quien se caracteriza por tener siempre una sonrisa, dice que aún no logra definir qué quiere ser de grande, aunque por el momento no pierde la oportunidad de jugar, platicar, ver películas y escuchar su música preferida.

Por su parte, Edna Vigil Nieto, de 12 años de edad, asegura que será doctora, pues anhela poder curar a los demás y ser tan buena profesionista como los médicos que la atienden de su enfermedad en la ciudad de Monterrey, Nuevo León.

La pequeña quien luce una cabellera rapada, debido a los tratamientos de quimioterapia que recibe y a pesar de que recientemente le amputaron parte de la pierna izquierda, refiere que le gusta jugar futbol, deporte que practicaba antes de que el cáncer se desarrollara en una de sus extremidades.

“Me gusta jugar futbol, pero también me gustan las muñeca y los monos de peluche”, refirió la menor quien asegura nunca desprecia un chocolate.

La pequeña, quien utiliza una banda en la cabeza para disimular la falta de cabello, disfruta de algunos programas de televisión como series infantiles y películas de Disney, mismas que ve acompañada de sus tres hermanas y dos hermanos.

Activistas y organizaciones pro ayuda de niños con cáncer, como Jorge Mar Gea, quien es fundador y presidente de la Fundación Iluminando Corazones a niños con cáncer en esta ciudad, refiere que tienen como propósito ayudar a niños que padecen esta enfermedad.

El entrevistado dijo a Notimex que entre las actividades que realizan para “iluminar” los corazones de los niños con cáncer” destacan diversos festejos como el del día del niño, fecha que no puede pasar sin pastel, dulces y regalos.

“Cada año les festejamos a los niños, desafortunadamente se suman más niños enfermos, pero nuestra misión es hacerles pasar un rato agradable en donde se olviden de sus problemas de salud y gracias a los payasos que nos acompañan logramos ese objetivo”, dijo.

Señaló que entre otras actividades que realizan destaca la concientización a la población en general sobre esta enfermedad que cada vez afecta más a la población infantil, pues las estadísticas indican que al menos dos mil menores de 18 años mueren anualmente en México.

“Los invitamos a concientizarse sobre esta enfermedad, a sensibilizarse, inmiscuirse, participar y acercarse a estos niños, no esperemos tener un paciente cercano para hacerlo”, dijo tras reconocer que estos niños son ejemplo de fortaleza que luchan día a día por ganarle a su enfermedad.

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