El secretario de gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong inició su pre campaña hacia la presidencia de la república usando un hecho que lastima a la sociedad Mexicana: la desaparición de los 43 jóvenes estudiantes magisteriales.
Precisamente el día en que se cumplen dos años de los hechos de Ayotzinapa, el funcionario federal aprovecha para montarse en el carro hacia la nominación del Partido Revolucionario Institucional usando una frase que duele por la facilidad como se apropian del discurso de la ciudadanía para posicionarse con miras puramente políticas.
Dijo Osorio Chong este lunes que para “Ayotzinapa ni perdón, ni olvido”. ¿Será?
Se me hace muy mezquino que el hidalguense use un hecho violento que daña a las familias de las víctimas para empezar a trabajar por su cuenta en la construcción de su candidatura.
Primero porque sabe a ciencia cierta qué sucedió con los estudiantes, él como responsable de la política interior del país tiene que saber exactamente lo que pasó con los estudiantes.
Y si no lo sabe, pues entonces tenemos serios problemas en este país al contar con un funcionario ignorante de lo que pasa a sus ciudadanos, cuando es una de sus principales obligaciones.
Luego, si usa la frase de los padres y la ciudadanía que se reúne para demandar el esclarecimiento de los hechos, está jugando con lo más preciado que tienen los ciudadanos de a pie, sus palabras contestatarias y críticas a sabiendas de que el conocimiento de la verdad pone en evidencia a un sistema al cual él pertenece y que defiende “la verdad histórica”, del ex procurador Jesús Murillo Karam y su jefe Enrique Peña Nieto.
Entonces, si usa el discurso de la población, quiere decir que continúa los pasos de EPN al apropiarse de las palabras ajenas para sobre ellas tratar de congraciarse con la gente que está harta de tanta injusticia, atropello, violencia e inseguridad.
Qué casualidad que usa esa frase “ni perdón, ni olvido”, y al día siguiente, o sea el martes comienza su pre campaña con slogan y propaganda específica en diversos medios de comunicación tanto tradicionales como en páginas de Internet porque los primeros, como el periódico El Universal retoma el video y la información para difundir que a través de las redes sociales este personaje difunde spots de 30 segundos “donde alude al amor a México”. Pues qué querendón nos salió este hombre.
Qué cómoda posición para este funcionario que con la salida de Luis Videgaray se quitó el único lastre que tenía frente a sí para poder empezar a trabajar en pos de la candidatura tricolor.
Es cómodo porque desde su puesto dentro del gabinete federal va promoviéndose, una de las reglas para acceder a candidaturas debería ser que las y los interesados se retiren de sus cargos públicos y trabajen en construir su imagen sin el apoyo de recursos que pertenecen a la ciudadanía.
Por ello Osorio Chong debería salir a explicar sus anuncios virtuales, el costo de los mismos, su propósito y sobre todo, que el Instituto Nacional Electoral se pronuncie respecto a esta campaña súper adelantada a los tiempos marcados por esta autoridad, tomando en cuenta que el proceso electoral será hasta junio del 2018.
Cuando se trata de sacar raja política de un hecho espeluznante y doloroso, además de servirse de los recursos públicos para autopromocionarse, se debería de aplicar a quien cometa esa infamia la misma frase: “ni perdón, ni olvido”.
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