Reynosa, Tam.-
Por ser Reynosa el último lugar que pisaron sus seres queridos, tres padres de familia arribaron esta mañana a la ciudad en busca de pistas que ayuden a dar con el paradero de sus hijos migrantes.
Tal es el caso de Omar Jarquín, quien desde julio del 2014 no sabe nada de su hijo David Alexander Jarquín Pineda, quien salió de su natal El Salvador en junio de ese mismo año, en busca del sueño americano.
“Mi niño venía para Estados Unidos y me ‘pegó’ una llamada diciéndome que estaba en Reynosa, fue el último contacto que tuve con él y desde entonces ya no supe nada”, relató el afligido padre.
Isidora de Jesús Zúñiga, aún tiene la esperanza de encontrar a su hijo Josué Molina con vida, sin embargo desde hace tres años que salió de Honduras, no sabe nada al respecto.
“Le aconsejo a los jóvenes que siempre estén en contacto con la mamá, es terrible no saber nada. Si mi hijo me está viendo, le pido que por favor se comunique conmigo”, exclamó sollozando.
Así mismo Irma Yolanda Pérez relata que en la última vez que tuvo razón de su hijo Herber Estuardo García Pérez fue a través de un noticiero, donde dieron a conocer que lo detuvieron en territorio tamaulipeco.
Según cifras del coordinador sur-sureste del Movimiento Mesoamericano, Rubén Figueroa, más de 70 mil personas han desaparecido en la última década, en su intento por llegar a la Unión Americana.
Las personas coinciden en que abandonan sus lugares de origen por la ola de violencia y la crisis que se vive en esas regiones.
Los parientes interpusieron las denuncias correspondientes ante la Procuraduría General de la República y el Instituto Tamaulipeco para los Migrantes les proporcionó algunas facilidades.
Mientras transcurre la investigación, ellos volverán a la Ciudad de México y seguirán su recorrido en busca de respuestas p las ciudades de Tlaxcala, Tabasco, Oaxaca y Chiapas.


