Del gozo al pozo

Últimas Noticias

Las 18 horas que duró preso en el Penal del Topo Chico, Rodrigo Medina de la Cruz, es una dolorosa derrota para el gobierno independiente de Jaime Rodríguez Calderón. Un golpe fulminante contra “El Bronco” que deberá tener consecuencias inmediatas en renuncias o ceses de funcionarios de su gabinete.

Porque contrario a lo que algunos opinen o escriban sobre que la foto tomada al ex gobernador de Nuevo León con la ficha de reo cumplió con la promesa de campaña de “El Bronco” de meterlo a la cárcel, no lo salva del ridículo que hicieron los responsables de aplicar la justicia… y que mucho salpica al propio mandatario.

Oportuna, una encuesta realizada por Hora Cero horas posteriores al ingreso de Medina al penal, reflejaba que ni aún con esa acción “El Bronco” recuperó la confianza de la población.

¿Con la detención de Rodrigo Medina, recupera la confianza en el gobernador de Nuevo León?, se preguntó a 507 ciudadanos en siete municipios metropolitanos.

En lo personal pensé que los resultados iban a ser contundentes a su favor, mismos que lo subían al expreso rumbo a las presidenciales de 2018. Pero no fue así.

Sólo un 16.3 por ciento contestó afirmativamente de que “sí, vuelvo a confiar”. La lectura de las cifras confirman que seguramente 15 largos meses para cumplir esa promesa de meter a Medina a la cárcel cansaron a la población y desilusionó a quienes votaron por “El Bronco” en 2015.

Un 47.7 por cierto respondió: “No, sigo sin confiar” y solamente un 6.3 por ciento eligió la opción “siempre he confiado”.

A la pregunta ¿qué piensa que va a suceder con el ex gobernador (Medina)?, en nuestro portal www.horaceron.com.mx nos adelantamos a su pronta liberación. Horas antes difundimos que el 44.7 por ciento de los encuestados respondió que “saldrá en menos de un mes”. Y fueron solamente 18 horas que Medina estuvo recluido.

Fue un jueves negro para “El Bronco”, pero más para el subprocurador anticorrupción Ernesto Canales, y peor para el vocero de seguridad, Aldo Fasci, que parece adoptar el papel de que el “enemigo está en casa”. Y si tuvieran algo de dignidad, ambos, deberían renunciar ¡ya!

- Anuncio -

Columnas

- Anuncio -