Texcoco, Méx.-
Odalis no cumplió el encargo de su madre Aurora. La pequeña de 12 años tenía que ir a comprarle medicina a una farmacia al centro de Texcoco.
La menor salió de su casa en la comunidad de Santa Inés, esperó a que pasara una unidad que provenía de la montaña de Texcoco. Abordó el vehículo que se enfiló a la carretera Texcoco-Calpulalpan.
El conductor de la vagoneta de la línea Auto transportes Amanalco subió el puente vehicular de la carretera para incorporarse hacia el centro de Texcoco.
Al bajar la estructura tomó la vialidad por el carril de baja velocidad. Atrás de la unidad donde viaja Odalis con otras 8 personas descendía a gran velocidad un torton cargado de zanahorias.
El chofer del camión de carga no lo pudo controlar y se impactó contra la parte trasera de la vagoneta.
El torton arrastró a la unidad de transporte público varios metros y luego se precipitó hacia un barranco. El vehículo donde viajaba Odalis quedó prácticamente destrozado.
La pequeña fue una de las víctimas fatales. Su madre, enferma, se enteró por vecinos del accidente en el que perdió la vida su hija.
Odalis cursaba el sexto grado de primaria y en unas semanas más concluiría su instrucción básica. Pensaba estudiar la secundaria y terminar una carrera universitaria.
Ella y su hermana mayor Mariela eran las que ayudaban a su madre a atender una miscelánea que tienen en el poblado de Santa Inés.
Odalis planeaba su fiesta de graduación y ahora su hermana y madre piensan en su sepultura.
Su tío, Juan Ramos, exigió que los responsables del percance cubran las indemnizaciones.
Hasta ahora, dijo, la empresa del torton y la de la unidad de transporte público no se han acercado con los deudos para hablar sobre el tema.
La mañana de este lunes el cuerpo de Odalis fue entregado a su familia. En su domicilio ubicado en el poblado texcocano de Santa Inés lo velarán y este martes lo enterrarán en el panteón.
Algunos de sus parientes se sumaron a las protestas que comenzaron la noche del domingo.
Tíos de Odalis exigen que no se desampare a su madre y a su hermana. La mamá de la menor requiere cuidados especiales por la enfermedad que padece.
La pequeña era quien se encargaba de comprarle sus medicamentos y dárselos cuando le tocaban.
Justicia, es lo que ahora piden sus seres queridos.


