Cd. de México.-
Milagrosamente un bebé recién nacido fue encontrado vivo luego de pasar tres días enteros enterrado en una tumba improvisada en unos terrenos baldíos en Paddock, un pequeño pueblo de Sudáfrica.
El pequeño bebé fue descubierto por trabajadores de una fabrica, quienes al oír el llanto del infante corrieron en su ayuda y de inmediato dieron aviso a las autoridades.
La madre del niño, una joven de 25 años de edad, hizo un pozo en un terreno lleno de hierba y con ayuda de arena, pedazos de madera y aserrín que tomó de su centro de trabajo, logró ocultar el pequeño cuerpo de su hijo.
“Luego de escuchar todo el alboroto, la madre confeso que el menor era suyo. Explicó que tenía miedo de sus padres no la apoyarán, ya que era su segundo hijo. Sentía que sus padres no aceptarían otro bebé”, dijo Gerald Mfeka, capitán de policías.
El pequeño bebé fue trasladado de inmediato a un hospital de la región, donde se recupera exitosamente.
La mujer también fue llevada al nosocomio, pues tuvo un ataque de nervios, y más tarde salió libre.
Se desconoce si enfrentará cargos por abandonar al recién nacido, ya que hasta el momento no hay demandas en su contra.



