“Algunos cambian de partido para defender sus principios;
otros cambian de principios para defender su partido”.
Winston Churchill
Hoy el futuro de Mexico se juega en el Edomex. Como todo sabemos no se trata sólo de una elección estatal sino el anticipo de la elección federal del 2018.
Nuestro pronóstico es que a pesar de los irreversibles 7 puntos de ventaja de Delfina Gómez, de Morena, y el malestar social imperante, habrá un fraude electoral por lo que esta entidad representa para el gobierno (PRI y sus aliados PAN y PRD) para la elección federal del 2018.
Creo que el fraude residirá con una lógica simple: una cargada de “última hora” y bajo la lógica del “voto útil” de los votantes del PAN o PRD para inclinar la balanza a favor del PRI, un laboratorio ideal para el 2018. Cerrarle el paso a la izquierda que es la razón de la existencia del verdadero Prianismo y evitar a toda costa que López Obrador llegue a la presidencia el próximo año.
Pero habrá un componente adicional. Aunque Morena está lejos en Coahuila y Nayarit bien podrían sacrificar cualquiera de esos dos estados o municipios en Veracruz (Coahuila o Nayarit) para amortiguar el golpe en la opinión pública nacional y así seguir simulando que no tenemos elecciones a modo para el PRIAN y por tanto una democracia falaz.
Sé que hacer un pronóstico de semejante dimensión es aventurarse demasiado, obviamente que desearía estar equivocado y quedar como un pésimo observador del acontecer político, finalmente otras veces me he equivocado. Pero ver prevalecer genuinamente la voluntad popular y que los ciudadanos del Edomex lograran evitar el fraude sería para nuestro punto pecar demasiado de optimista. Ojalá ocurra, sin embargo, sigo pensando que no será así.
Y si la presión social resultara tan fuerte para hacerlos ceder el Edomex, entonces buscarán echarle montón con la segunda vuelta ya planteada para afianzar el frente PRIAN-PRD contra Morena.
Y es que veo esta negativa del régimen de ceder frente a los movimientos sociales como Morena desde una perspectiva local; la feroz ofensiva de los gobiernos del PRIAN contra todo aquel que ofrezca resistencia a la manipulación informativa.
Descalificar a quienes traten de contrarrestar la manipulación en los medios tradicionales como es el caso de las calumnias a El Mañana, pero sobre todo en las redes sociales donde se da el verdadero frente de batalla mediática por el poder.
Lo que llama la atención es que mientras en otros países del mundo con gobiernos extractivos y autoritarios como el nuestro utilizaron las redes sociales para liberarse de estos regímenes corruptos y decadentes, en Mexico están sirviendo para preservarlos a través del engaño.
Pienso en los viejos panistas de convicciones y me pregunto qué sentirán al verse atrapados ahora haciéndole el juego al PRI. Quizás habrá algunos advenedizos y convenencieros que lo asumen como una traición necesaria frente a la amenaza del “populismo” y otros que por ingenuidad no se han percatado de ello, pero al final los que tienen conciencia terminarán por darse cuenta que su esfuerzo personal fue en vano gracias a la desviación de sus dirigentes a nivel nacional. Al final terminarán – y al igual que los perredistas bien intencionados-, viéndose voluntaria o involuntariamente cómplices de la debacle del país.


