RICARDO ANAYA no puede decirse que es un joven pendenciero, y diría un viejón del rancho que casi está a punto de disfrutar los 41.
El líder nacional del PAN llegó en busca de las simpatías de la militancia azul, es uno de los aspirantes a la Presidencia de la República, parece perico por lo verde y por los mensajes que lanza sin parar, con escopetazos a ver dónde pega sin precisión, pero gana simpatías.
El líder nacional RICARDO ANAYA tiene la investidura para respaldar al gobierno de FRANCISCO JAVIER GARCÍA CABEZA DE VACA, con quien sostuvo un encuentro en Casa de Gobierno previo al inicio de sus actividades partidistas.
ANAYA valida las acciones del gobierno estatal en beneficio de la ciudadanía y argumenta que algunos cambios no se verán pronto, pues las condiciones que recibió el Estado no fueron los mejores.
Y más razón tiene al decir que el PAN fue un ejemplo nacional en las pasadas elecciones estatales, cuando se llevó el primer lugar nacional en votación gracias al papel extraordinario de su dirigente estatal CÉSAR VERASTEGUI OSTOS, el ex presidente del PAN en Tamaulipas y actual Secretario General de Gobierno.
Reconoció el trabajo VERASTEGUI como líder estatal del PAN, y gran operador político. Su trabajo sirvió para derrotar con más del 50 por ciento de los votos al PRI en las urnas, por eso es ejemplo nacional.
Sin embargo, el líder panista no tiene la calidad moral para atacar al aspirante a dirigir al PRI en Tamaulipas, ÓSCAR LUEBBERT GUTIÉRREZ.
ANAYA demostró que tienen una gran preocupación por la llegada del político reynosense.
La actitud de ANAYA es un intento de desviar los constantes problemas que se viven en la administración estatal con evidentes fallas en algunas dependencias y en donde está por darse la renuncia de un Secretario ante los errores que se cometen por algunos de sus subalternos que giran instrucciones gracias a los enlaces de Reynosa.
RICARDO ANAYA sabe que los resultados no llegan y crecen los índices de violencia e inseguridad, mientras decrece la economía.
Es por eso que se lanza contra ÓSCAR LUEBBERT, pero a RICARDO ANAYA no le dijeron que no existe acusación o investigación alguna de acuerdo a documentos oficiales expedidos por autoridades federales.
ANAYA anda en campaña, y es vergonzoso que se ocupe de la vida de otros partidos en lugar de que responda a sus compañeros de partido por su protagonismo en la búsqueda de una candidatura.
Los comentarios de la ciudadanía son respecto al temor que le tienen los panistas a ÓSCAR LUEBBERT GUTIÉRREZ y los medios que utilizan para golpear al PRI y sus integrantes en una guerra mediática que podría alcanzar otras acciones para frenar el crecimiento tricolor.
El amparo que anticipadamente tramitó LUEBBERT, demuestra que tenía razón en solicitarlo, al grado que sufre ataques de un líder nacional. RICARDO ANAYA enseña el tamaño de su miedo ante las elecciones del 2018.
Por lo pronto LUEBBERT recibió un espaldarazo de la dirigencia estatal del PRI, AÍDA ZULEMA FLORES PEÑA y exigió una disculpa pública o que se atenga a las medidas legales que podrían emprender contra ANAYA.
El líder nacional del PAN hizo bien en defender al gobierno estatal y a su exlíder CÉSAR VERASTEGUI, un operador nato que llevó al PAN al poder, pero externa el temor que tiene ante la llega de un líder estatal del tamaño del reynosense.
Las palabras de ANAYA empoderan al “Truco” VERASTEGUI y fortalecen a ÓSCAR LUEBBERT.
Bueno, por hoy es todo.
Adiós y aguas con los patinazos…
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