Durango, Dgo.-
Tres adolescentes, de entre 13 y 15 años, fueron atendidas de gravedad, luego de que realizaron un intento de suicidio colectivo en el interior de la secundaria “Esima”.
Violeta, madre de una de las menores que ingirió medicamento controlado cuando estaba en clases, dijo que el jueves 24 de agosto al menos siete compañeras de su hija también consumieron el medicamento controlado, el cual les fue facilitado por una de sus compañeras.
“Mi hija estudia en la escuela secundaria Esima del turno vespertino. El jueves por la noche me la encuentro en el camión en mal estado; había ingerido 11 tabletas de clonazepam en clases”, expresó luego de comentar que estuvo cinco días internada, en shock.
La menor tiene depresión en tercer grado, por lo que pidió ayuda a las autoridades para que se le atienda y la dejen regresar a la escuela donde percibe un ambiente hostil con los docentes y la dirección.
Comentó que al buscar a la directora del plantel para conocer la versión de la escuela sobre estos hechos, la trató de una manera déspota y hasta la corrió, primero le dijo que la esperara cuatro horas; después de dos horas, le informó que debía irse a trabajar y “me dijo entonces, órale, agarra a tu hija y lárgate”, manifestó la indignada madre de familia.
Reconoció que su hija sufre problemas de depresión severos, los cuales ya había atendido con anterioridad y estaba pasando por una crisis.
El medicamento le fue facilitado por una alumna, pero otras estudiantes que también lo consumieron aseguraron que le vendieron la tableta a diez pesos, por lo que exigió una investigación en el interior del plantel.
De las ocho menores que tiene conocimiento ingirieron las pastillas, tres de ellas fueron atendidas por intoxicación grave en área de Paidopsiquiatría del Hospital Materno Infantil.
Aldaco refirió que el estado de salud de las estudiantes que participaron en este intento de suicidio colectivo se encuentra estable pero su condición mental se encuentra vulnerable.


