México, D.F.-
Aunque la mayoría de los habitantes del Distrito Federal prefieren aprovechar las vacaciones y fines de semana largos para salir de la ciudad, en la delegación Tlalpan existe el parque Loreto y Peña Pobre, un espacio de aproximadamente 28 mil metros cuadrados, localizado entre la avenida Insurgentes y San Fernando, que brinda una opción para quienes no quieren —o pueden— salir.
Se trata de un sitio donde familias enteras, o parejas, buscan escapar de la urbe para pasar un momento agradable en la naturaleza.
Además de disfrutar del pasto y de la tranquilidad que inspira el ojo de agua, también hay restaurantes donde se puede tomar café o saciar el hambre, después de realizar actividades recreativas como talleres y alternativas ecológicas.
“Es un parque muy seguro, tenemos vigilancia en la entrada, hay un pequeño estacionamiento y personal que está al pendiente todos los días, en un horario de 9 de la mañana a 7 de la noche, de martes a domingo”, dice Maricela Contreras, delegada en Tlalpan, .
Un pedazo de historia
El parque Loreto y Peña Pobre es un lugar significativo, ya que allí se encuentran los restos de una pirámide Cuicuilca, sepultada durante la erupción del volcán Xitle.
Tiempo después, una familia originaria de Alemania instaló una fábrica de papel en la zona. La planta de celulosa se llamó Loreto y Peña Pobre, de allí proviene el nombre del parque.
“La familia Lens se asentó en esta zona. Tiempo después, la fábrica cerró por las protestas de la población sobre emisiones contaminantes, así que se firmó un convenio con el Gobierno de la Ciudad y esta parte de la fábrica se convirtió en un parque. Se acordó que, dadas las condiciones de flora y fauna, se hiciera un plan de rehabilitación”, explicó Maricela Contreras.
Asimismo, el 15 de junio de 1987 se decretó como a este recinto como “Parque Ecológico”.
A pesar de que esta pirámide que está en ruinas es un sitio restringido, en la delegación están en espera de que el propio Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) la pueda rescatar.
Otras actividades
En este parque también se llevan a cabo eventos culturales y gastronómicos, organizados por asociaciones civiles y empresas.
Un ejemplo fue “La noche del queso, pan y vino””, donde productores de lácteos, hortalizas y vino organizaron una noche bohemia como un atractivo para los visitantes. “Esa fue la segunda edición y en unos meses tendremos la tercera aquí mismo”, informó Contreras.


