Ante la falta de temas para las aventuras del célebre agente 007, pensé que de un momento a otro lo iban sepultar, pero como que suspendieron su funeral al descubrir una supuesta intervención rusa en las elecciones de E.U.A., y ahora en México, que casualmente en la CDMX filmaron una parte de la última película del señor Bond, nos salen con que los esbirros cibernéticos de Putin andan metiendo la cuchara en el proceso eleccionario y ya se imaginarán en favor de #yasabesquien.
Por si fuera poco, la última contratación priísta, Javier Lozano, le mete leña al rumor asegurando que sí hay intervención rusa, lo que nos regresa a la Era de los 60 en la que era común escuchar frases como “el oro de Moscú” con el que supuestamente financiaban actividades subversivas, y bajo ese argumento fueron a parar al “tambo” o por lo menos sujetos a investigación lo mismo activistas sociales que dirigentes estudiantiles.
En síntesis, ya hay tema para el 007 o por lo menos un caso para La Araña, que si nos van a regresar a los 60, que también lo hagan con todo y costumbres de la época que buena falta nos hacen, lo mismo a gobernados que a gobernantes.
Y ayer por la tarde los cuervos estuvieron graznando, no era para menos, la tarde estuvo bruta para tequilear y la de hoy está en las mismas, pero como ayer desplumé dos que tres, la recomendación médica dice que “tranquilo Camilo”, y vaya que estuvo gratificante la estancia vespertina, escuché en la rockola gracias a un parroquiano de buen gusto dos melodías interpretadas por Pedro Infante, me dijeron que remasterizadas con el acompañamiento de la Rondalla Venezolana, de veras, que cimbran el sentimiento y por lo mismo son muy recomendables y más cuando previamente sacrificaste cuervos en honor de Mayahuel.
Es jueve, pero tentadoramente con sabor a viernes.
Que la pasen bien.


