Fotos de Emanuel Suárez
Monterrey, N.L.-
La Plaza Hidalgo de Monterrey, ubicada en el corazón de la llamada “zona hotelera” de la capital, pasó de ser un sitio turístico a refugio para indigentes.
Edificada en honor al Padre de la Patria -Miguel Hidalgo y Costilla- durante la administración regiomontana de 1943 a 1945, el espacio alberga el monumento del cura de Dolores Hidalgo y un sin anécdotas.
Y es que, en ese mismo lugar, fue fusilado el famoso bandolero Agapaito Treviño y es también el espacio en donde se construyeron las Casas Reales a mediados del siglo 17.
Sin embargo, el valor histórico y turístico parecen haberse esfumado al día de hoy, ya que la plaza luce abandonada al punto de que se ha convertido en refugio para personas sin hogar.
En 2011, el ex alcalde panista Fernando Larrazabal concluyó la rehabilitación de la plaza, que tuvo una inversión de 20 millones de pesos: se colocó piso y bancas nuevas, postes delimitadores, iluminación e incluso una fuente al pie del monumento a Hidalgo, pero de aquellos arreglos queda muy poco.
La fuente tiene años sin funcionar, el piso colocado ya tiene daños y muchos de los postes fueron tumbados o están a punto de caer.
En el lugar es común ver personas sin hogar que duermen a un costado del monumento o en algunas de las bancas.
En un breve recorrido durante este sábado se pudo apreciar el deterioro del lugar y a dos indigentes en la zona cerca del medio día.
Localizado detrás del Museo Metropolitano y a una calle de la peatonal Morelos, la Plaza Hidalgo es uno de los sitios históricos más importantes del centro de Monterrey, que contrasta entre el entorno de fachadas coloniales y la modernidad en deterioro.







