Villahermosa, Tab.-
Ante el temor de que los asesinos de su pequeño hijo Emilio de tres años queden en libertad, Héctor y Angélica acudieron a la Fiscalía General del Estado (FGE), el Tribunal Superior de Justicia y el Congreso local para exigir se le aplique la pena máxima a la enfermera y su cómplice, quienes se encuentran detenidos. Anunciaron una marcha para el 20 de abril.
En las escalinatas del Poder Judicial, los padres de Emilio colocaron una ofrenda floral y veladoras; ambos sostenían una manta que tenían dos fotos impresas del menor y la leyenda: “Exigimos justicia, ni un muerto más”.
“Queremos justicia y no quede impune el homicidio de mi pequeñito Emilio, queremos que nos den acceso a la información, ¿hasta dónde va a llegar esto?, estamos aquí porque queremos justicia, porque no queremos ni un niño más muerto”, explicó Angélica con lágrimas en los ojos, recordando que el pequeño sólo salió a la tienda ubicada a dos casas de su domicilio y nunca más regresó.
“Vamos a alzar la voz. Ya basta de tanto secuestro y homicidio. Me tocó a mí y a mi niñito, un inocente.
Estamos aquí para manifestarnos, que se haga justicia y que no quede impune”, señaló.
Pena máxima. Los padres de Emilio convocaron a la sociedad civil a una marcha para exigir la pena máxima para la enfermera, de 26 años, y el estudiante de preparatoria, de 18, quienes presuntamente fueron los que secuestraron a este menor de edad y posteriormente lo mataron; ellos abandonando su cuerpo en una caja de cartón.
“Les invitamos a todos a que este viernes 20 de abril se unan con nosotros a la marcha para que no haya ni un muerto más, para que se haga justicia. Se los pido de corazón, unámonos, basta de tanta injusticia, si no alzamos la voz seguirá pasando lo mismo”, dijo la mujer.
Héctor, quien acompañó a su esposa, mientras sostenía la manta en la que pedía justicia, narró que los secuestradores inicialmente solicitaron 250 mil pesos como rescate de Emilio e incluso cuando no tenían ese dinero, aseguró que lo hubieran conseguido. “Tenían al niño secuestrado, pedían 250 mil pesos, no teníamos la condiciones para pagarlo, pero lo hubiéramos tenido para pagarlo. El niño fue asesinado desde el primer día y así nos traían pidiendo el rescate”, contó.
Les sorprendió que la enfermera y dueña de la tienda, quien creció en la misma calle que ellos, y que nunca se había metido en problemas, fuera quien el 9 de abril secuestrara a su niño, cuando salió a comprar alguna golosina porque tenía unas monedas.
“El niño tenía una moneditas, como está cerca la tienda y como siempre ha ido; siempre iba a la tienda a comprar y como a los cinco minutos no regresaba, salimos a buscarlo, la tienda había cerrado una reja y preguntamos en la esquina y no lo vieron pasar”, apuntó.
Los padres fueron recibidos por el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Jorge Priego Solís, quien se comprometió a que se cumplirá con la ley; también acudieron a la fiscalía, donde los atendió el titular, Fernando Valenzuela Pernas.
Los papás también llegaron a las instalaciones del Congreso local, donde nadie los recibió.
La marcha está convocada para este 20 de abril, saliendo de la fuente de los niños traviesos. Se prevé que hagan una parada en las instalaciones de la fiscalía estatal y posteriormente se desplacen hasta la Quinta Grijalva, casa del gobernador de la entidad.


