Cuando el período de campaña presidencial ya se estaba poniendo aburrida porque la creencia general era que el arroz ya se coció, a López Obrador le dio por tildar de rapaces a los empresarios del Consejo Mexicano de Negocios.
Mientras que el PRI cambia a su dirigente nacional, al tiempo de que comenzó a circular el rumor de que el presidente Enrique Peña Nieto rechaza a Ricardo Anaya, circunstancias que en mí opinión a quien oxigenan es a José Antonio Meade.
Por lo tanto, los 54 días restantes de campaña van a ser muy intensos porque los empresarios van ir con todo en contra de AMLO, y si en efecto es cierto que Peña Nieto rechaza a Anaya es de inferirse que optarán por respaldar a Meade, quien a su vez ya se percató que debe despojarse del ropaje tecnocrático.
Aquí en Reynosa, Meade ya vio y sintió lo que es un mitin al estilo tricolor, fue evidente que le gustó y hasta lo entusiasmó y con el arribo de René Juárez a la dirigencia nacional del PRI, un político a la antigüita, es obvio que su campaña va a cambiar el modo y forma en que la han venido organizando.
Sin embargo, alcanzar a López Obrador está muy cuesta arriba porque sus seguidores no disminuyen, digan lo que digan de él, y si bien posiblemente ya no crecerá el número de sus adeptos al tiempo que podrán subir los de Meade, pero él al igual que Anaya, sin la consolidación del PRIAN no alcanzarán a AMLO.
Que tengan un buen inicio de semana todos.


