Chilpancingo, Gro.-
La empresa Pepsi cerró su centro de distribución en la región de la Tierra Caliente, por presuntos intentos de extorsión, cobro de piso e inseguridad, al igual que ya lo había hecho su competencia Coca-Cola el pasado 23 de marzo en la misma zona y por los mismos motivos.
El fin de las operaciones fue sigiloso, ya que de acuerdo a trabajadores de la empresa desde el pasado jueves comenzaron a recoger los refrigeradores en los puntos de venta de los nueve municipio de Tierra Caliente, e incluso este lunes comenzó la liquidación de alrededor de 70 trabajadores.
El vocero del Grupo Coordinación Guerrero (GCG), Roberto Álvarez Heredia, informó que personal de la Secretaría de Economía (SE) del estado se presentó la mañana de este lunes en las instalaciones del centro de distribución Pepsi y lo encontraron cerrado.
Álvarez Heredia indicó que personal de la SE de manera informal confirmó que desde el viernes fue cerrada la empresa incluso, dijo, hasta los letreros ya habían retirado.
El vocero del GCG afirmó que no han tenido contacto formal con la empresa para conocer las causas del cierre. EL UNIVERSAL buscó la versión de Pepsi para dar a conocer su postura al respecto, sin embargo, no hubo respuesta.
Aumentan casos. El centro de distribución de Pepsi operaba en la Tierra Caliente desde hace más de 30 años y estaba ubicada en el municipio de Pungarabato (Ciudad Altamirano), donde también estaba su competencia.
Coca-Cola cerró sus operaciones el 23 de marzo y, según indicaron trabajadores de Pepsi, eso provocó el aumento en sus ventas, pero de forma paralela, se incrementaron los intentos de extorsión y cobro de piso.
El cierre en Coca Cola se dio después de que se presentaran dos ataques en una semana. En uno, alrededor de 20 hombres armados intentaron entrar a las instalaciones, lanzaron bombas molotov y realizaron disparos. En la otra agresión un empleado Coca-Cola quedó herido.
Cuando se presentó esta segunda agresión, la empresa reiniciaba su venta al público después de dos meses de haber suspendido toda la distribución por el intento de extorsión de un grupo delictivo.
Anteriormente, en 2014, Coca-Cola cerró sus instalaciones en Arcelia -también la Tierra Caliente- por el mismo motivo: la extorsión de los grupos de la delincuencia organizada. En esa ocasión se quedaron sin empleo 120 trabajadores.
En Tamaulipas se registró el pasado mes de mayo un caso similar, donde la empresa de productos lácteos Lala cerró su centro de distribución en Ciudad Mante, debido a la inseguridad de la zona.
La Tierra Caliente de Guerrero es de las regiones más violentas del estado. Ahora la disputan por lo menos cuatro bandas del crimen organizado: la Familia Michoacana, los Caballeros Templarios, Los Tequileros y los Guerreros Unidos, según informes oficiales.
Estos grupos además de la disputa por el territorio, han implementado la extorsión y el cobro de pisos como una forma para hacerse de recursos.


