Cd. de México.-
El segundo año suele ser el más complicado, siempre. Como también la segunda obra de un artista de éxito, que necesita repetirse para no defraudar a su público. Y pese a que la temporada pasada haya habido un duelo importante por lo que concierne a la Champions League, Ernesto Valverde ha conseguido de todos modos un doblete importante compuesto por Liga y Copa del Rey.
Este año, sin embargo, las miradas de todos los barcelonistas están sobre la Champions League, el gran objetivo declarado también por el nuevo capitán Lionel Messi a principios de temporada en su discurso en la presentación del equipo. Lo que está claro es que mucha gente le ha recriminado al técnico vasco cierto afán conservador en cuanto al fútbol que ha estado expresando con el Barça en lo que vimos hasta ahora. Su 4-4-2, un esquema muy utilizado sobre todo el año pasado, ha sido objeto de una serie de críticas al día después de la derrota en cuartos de final de la Champions de la temporada pasada contra la Roma.
En la temporada actual, en cambio, Txingurri ha decidido cambiar ligeramente las cosas, sobre todo gracias a la llegada de Arthur, que ha supuesto una inyección de fósforo y de calidad en la medular, permitiéndole entonces jugar a veces con un 4- 3-3. Ahora que los catalanes están todavía en juego en todas las competiciones, notamos como muchos le exigen ya a Valverde que se afirme sobre todo en Europa, aunque la gran ventaja de la que dispone en el torneo liguero es ya de por sí muy importante. La comparación total con sus predecesores es siempre vigente, ya que estamos hablando de un club en el que en los últimos diez años se ha ganado el triplete en dos ocasiones, una con Pep Guardiola y otra con Luis Enrique en el banquillo.
Como destaca una infografía sobre el balance de Valverde elaborada por Bwin Sports Espaňa, la efectividad y los números del de Santpedor son ya imposibles de conseguir para ningún entrenador que se siente en el banquillo del Camp Nou, mientras que el porcentaje de victorias más alto de Lucho (2.47 puntos por partido) ha sido prácticamente alcanzado por Valverde (2.45 puntos por partido). El dominio total en lo que va de Liga Santander es sin duda el mejor legado del técnico vasco, que ha encontrado una fórmula para que los suyos rindan de la mejor manera a largo plazo, que es exactamente lo que se requiere para poder ganar un campeonato que dura casi 9 meses.
Ahora que el partido de vuelta de la Champions League con el Lyon y el choque de Liga contra el Real Madrid en el Bernabéu se perfilan al horizonte, a Txingurri todos le exigen que mantenga alta la tensión y haga que sus jugadores no se desplomen. La primavera es un momento clave para los equipos que quieren ganarlo todo, sobre todo en Europa. Valverde busca en la competición continental una confirmación para sacarse de encima críticas y juicios inútiles.


