Monterrey, NL.-
Un Estado laico en donde la mujer pueda decidir sobre su propio cuerpo, es lo que exigen diversos grupos feministas al exterior del Congreso de Nuevo León, luego de que ayer trascendiera en el pleno que habría cárcel para las mujeres que abortaran de manera intencional.
“Ni puta por coger, ni madre por deber, ni presa por abortar, ni muerta por intentar”, fue lo que a una sóla voz gritaban más de 50 mujeres, en su mayoría menores de 30 años.
Con pancartas en mano, exigieron a los diputados el derecho a decidir y el aborto legal que les garantice disminuir las muertes por las prácticas clandestinas.





