Indiana, E.U.-
Una niña de tres años murió luego de que su madre, de profesión policía, la dejara encerrada en la patrulla para mantener relaciones sexuales con su jefe.
Durante cuatro horas la niña de nombre Cheyenne permaneció sola y amarrada a su asiento para bebés en el vehículo oficial, mientras la madre estaba en un cuarto con aire acondicionado teniendo sexo.
De manera irresponsable, Cassie Hope de 29 años y embarazada, optó por dejar a su hija en la unidad sin importarle su tardanza y las altas temperaturas que terminaron asfixiando a la menor.
Luego de cuatro horas la mujer regresó y observó que la niña ya no respondía, ya que había muerto de deshidratación a causa de las intensas temperaturas y el permanecer dentro del vehículo.
Por esta acción Cassie Hope fue declarada culpable de homicidio y sentenciada a 20 años de prisión por la Corte del Condado de Harrison en Indiana, Estados Unidos.
La Corte informó que Cassie Hope y Clark Ladner, jefe de la Policía, fueron despedidos del departamento después de la muerte de la menor.
El padre de la niña, Ryan Hyer, se manifestó devastado por la muerte de su hija y la irresponsabilidad de la madre.
“Cierro los ojos, me imagino el sufrimiento que padeció mi hija y luego la imagino acostada en su ataúd una y otra vez”, expresó con profundo dolor el padre de la niña.
El hombre presentó una demanda contra el Departamento de Policía de Long Beach y los Servicios de Protección Infantil de Mississippi por la muerte injusta de su hija.
Con información de El Debate




