Calimay, Edomex.-
Personal veterinario del Parque Ecológico Zacango decidió aplicarle la eutanasia a “Rebeca”, una chimpancé que presentaba diversos padecimientos relacionados con su avanzada edad y el carcinoma que le aquejaba.
El animal padecía un tipo de cáncer denominado carcinoma de células escamosas en la región perivulvar y desde su llegada a Zacango se realizaron acciones para mejorar su vida, por ejemplo: contaba con una dieta especial donde se le ofrecían frutas, verduras, nueces, alimento concentrado y suplementos especializados.
Desde el año 2015 se instaló un nuevo sistema de calefacción permanente en la casa de noche; el año pasado construyeron un nuevo dormitorio con el fin de brindarle mayor confort al grupo de chimpancés del parque.
“Rebeca” fue integrada al programa de estimulación conductual y condicionamiento operante con refuerzo positivo desde 2015, el cual contaba con alternativas de terapia ocupacional, búsqueda, locomoción, exploración, donde se fomentaron las experiencias positivas como juego, curiosidad, tranquilidad, compañía, afecto y recompensa, ayudando a mejorar la relación social con “Judo” y “Cristina”, los otros dos chimpancés del sitio.
Fue sometida a tres intervenciones anteriores con fines de diagnóstico, una más en septiembre 2018 para reducción tumoral con la reconstrucción del defecto en piel y una última el 15 de mayo de este año para dar seguimiento.
Después de la última intervención médica, en mayo pasado, mostró una aparente mejora, pero hace un par de días comenzó con un importante edema en el miembro pélvico izquierdo con avance significativo hacia el otro miembro, rechazo intermitente a la medicación y suplemento, lo cual ocasionó una disminución importante de su condición corporal.
Conductualmente, presentó una disminución en la interacción con los enriquecimientos diarios; ya no participaba en el forrajeo de mediodía y en las sesiones de entrenamiento se mostraba cooperativa para los comandos. Sin embargo, se había observado con debilidad e incapacidad para realizarlos por dolor generalizado; continuó interactuando y vocalizando con sus dos compañeros, pero esto disminuyó en frecuencia e intensidad, lo que ocasionó que se aislara del grupo.
Ante esta situación y preocupados por un deterioro significativo en su calidad de vida, el Comité de Bioética y Bioseguridad de Cepanaf analizó el caso y tomó la decisión de practicar una eutanasia, bajo el protocolo diseñado por el área técnica. La necropsia se realizó con base en el protocolo para grandes simios, incluido en el apéndice G del Manual de Cuidados de Chimpancé de la Asociación de Zoológicos y Acuarios Americana (AZA, por sus siglas en ingles); sus restos serán puestos a disposición de la autoridad federal correspondiente.


