REYNOSA, TAM.-
Después de una semana calurosa, el clima sólo refrescó un poco con la lluvia de ayer en la tarde, pero después llegó el bochorno.
Este lunes el termómetro marcó arriba de los 33 grados, con una sensación de 39, por lo que algunos de los habitantes no dejan de tomar aguas frescas o refrescos, otros decidieron tomarse “un chapuzón”.
A falta de una alberca cercana, en el Mercado Guadalupano unos padres decidieron poner a su niño pequeño adentro de una cubeta, quien se la pasó feliz como si estuviera en una piscina.


