Cuando el tal “Fernand”, que es Nando para los cuates, llegó a Reynosaville pos ya saben cómo nos empieza la temblorina.
Nomás de imaginar nos llega el dejavú de aquel fatídico 24 de junio, que dejó dos muertos y hasta cerraron los international bridges, oséase los puentes, por el desgarriate que causó “la tromba asesina” como publicaron los diarios de la tarde con tal de vender más ejemplares.
La que se salvó de parecer pollo remojado jué la buena de Rosa María que andaba en la Capirucha, quesque haciendo business vende y vende retihartos productos de Ecolosía y ya hasta se ganó un viajecillo para Puerto Morelos, allá en la tierra del autor de “Esta tarde vi llover y no estabas tú”, del maistro Armando Manzanero.
No es por presumir pero la zacapense ya fue a Cancún y Puerto Vallarta, y yo le digo “cómo vendes Rosa María”, porque siempre me asalta a fines de mes, con tal de que hacer sus puntos y le pongan una estrellita en la frente. Bueno, ella hace su luchita.
Pero eso de no poder cruzar la línea fronteriza en busca de mi Whataburger with cheese pos ‘tá de pavooor, porque que no te dejen libremente a salir a chivear, pos como que no está de Dios.
No importa que yo tenga que hacer cuatro horas en espera de llegar a la mitad del puente y que te salgan los gringos preguntando, qué pa’ que vas al otro lado, qué qué raro que vayas a cada rato, que no saben que uno les lleva la lana pa’ que se mueva la economía en la frontera.
Y no nos anden mandando chavos pronazis asustándonos con carabinas de postas, matando mexicans porque les caemos mal, que porque les quitamos “sus tierras”, pos estos, si nosotros éramos los dueños de Texas dendenantes, además tenemos billetes verdes ¿y saben por qué? Pos porque aquí nos rinde el dinero, porque los compartimos con los cuates, tomando cheves mexicans, que son mejores que sus Budweiser o Miller Lite. Nada que ver.
En ese tiempo, cuando cayó la tromba asesina, hace apenas dos meses no había tanto cubano y migrante de novedoso queriendo volarse los puentes en busca de su “american dream”.
Ahora los ves rapeando en las peseritas, cuidando estacionamientos y vendiendo tacos con piña para darle el toque caribeño, hasta les gusta ir al súper a Soriana para comprar chorro de bolsas de Cheetos y Sabritones.
Ahora con la lluvia del Wednesday de September 5, si ya saben cómo se pone enfrente de Sanborns, por la avenida Hidalgo, que siempre de los siempre parece alberca con cualquier llovizna, pos imagínate cuando me dicen que hay viene el tal “Nando” de guatoso.
Acá retoñan los baches que acaban de tapar en la colonia, para que no los extrañen y sepan que la frontera sigue teniendo ese aspecto tan malo, para que no extrañen sus tierras nuestros compas los migrantes.
Mientras nosotros hacíamos “glú, glú” por tanta wáter, otros se la pasaban de lo lindo, exceptuando los monterreyenos que siempre les tupen los huracanes, no sé porqué les gusta tanto a los fenómenos meteorológicos pasar por ahí.
Aunque el tal Nando era sólo una tormenta tropical, dejó hartas inundaciones en estas tierras del norte, y de paso pos salieron muy güenas las lluvias para los productores de sorgo y maíz de la región.
Acá el agua es vital, porque no puedes tomarla de la llave porque te da seguidillo, enveces sale chocolatosa y hasta te da cosita usarla para lavar la ropa de cuadros y los chones, no vaya a hacer que te raspen.
Como yo soy el hombre de la casa me toca llevar los garrafones de Blanquita al OXXO y pos ya no te quieren aceptarlos si se ven añejos. Así que ponte vivo brodi quesque sólo debe de durar tres meses. Faltaba más.
Queríamos agua para refrescarnos en esta border, llena de la arena del Sahara (para mí que es de Río Bravo), pero no nos manden tanta de a montón. A poco no. Y no es que me valga sombrilla.


